martes, 12 de agosto de 2014

HABLEMOS SIN TAPUJOS EN ROMÁN PALADINO


Por Pedro Taracena

No es mi deseo que este trabajo presente síntomas apocalípticos. De ninguna forma. Algo huele a podrido en el Reino de España,  pero algo se está moviendo a favor de la regeneración democrática y la recuperación de la senda de nuestro futuro. No podemos renunciar a que Europa sea de los ciudadanos y esté secuestrada por los usureros, especuladores, explotadores y ladrones… 





La democracia española no es que sea manifiestamente mejorable, es que está corrompida y prostituida. Solamente lo niegan los que prefieren "sostenella y no enmendalla". Personalmente siempre he mantenido que estos errores vienen de la herida cerrada en falso por la nada modélica Transición, que ahora se le viene llamando La Casta. Sin olvidar que la Constitución fue en su día la salida para recuperar de derecho, lo que no logró de hecho el consenso envenenado que dejó impune un genocidio con todas sus consecuencias caínicas. En 1978 la Constitución recuperó el Estado de Derecho masacrado en 1936 con el derribo de la legítima República. Es una vergüenza nacional que a estas alturas estas verdades se oculten a los niños en las escuelas.




Pero volvamos a la democracia actual, los tres Poderes del Estado, han sido cuestionados por la ciudadanía indignada en las calles y plazas, bajo el lema DEMACRACIA REAL, ¡YA! La corrupción generalizada no solamente afecta a situaciones coyunturales, sino que inunda todo el sistema: justicia politizada, administraciones públicas y sindicatos corruptos, empresarios explotadores y ladrones. Capítulo aparte lo constituyen los caciques que no han dejado de existir desde el siglo XIX. Dentro de un entramado interesado procurando un equilibrio inestable entre lo legal, lo justo y lo moral. Y para cerrar el círculo perverso tenemos un Gobierno que responsabilizando del desastre nacional donde nos encontramos, a la herencia recibida de su predecesor, ha cometido la mayor de las indignidades, vender la soberanía nacional a cambio de salvar los mercados, los bancos y los grandes empresarios. Aprovechando la ocasión para aplicar su programa de máximos emanado de su ideología política: Ha pretendido hacer más competitivo este país llamado España a cambio de: desigualdad, hambre, paro, pobreza, miseria, exclusión social y muerte. Todo ello inmerso en la cultura de la mentira. Jamás un Gobierno ha mentido, se ha escondido del pueblo, ha dado menos explicaciones y ha sido tan prepotente y chulesco como el ejecutivo del más parco, terco y torpe de todos los presidentes que de España ha sido.




Para completar el rompecabezas nacional es preciso hablar del CUARTO PODER. El periodismo español hace mucho tiempo que ha desaparecido, mucho antes de que irrumpieran las Redes Sociales. El maridaje del poder con el mundo de los medios de comunicación ha sido patente. La desaparición del diario Público asfixiado y acosado por el capital y la derecha, constata hasta qué punto la prensa mantiene un maridaje con el poder de turno. Recordemos el mantenido entre el diario El País y el Gobierno en la época de Felipe González y Juan Luis Cebrián. La autocrítica nunca habitó entre los medios ni tampoco se la esperó. Ahora el CUARTO PODER, está incrustado en el propio Estado. Si en las facultades de Ciencias de la Información y las Escuelas de Periodismo, no renuevan el currículum, el periodista desaparecerá como profesional de la información actual y veraz al servicio del pueblo. Los nostálgicos del titular primicia, o la exclusiva no tienen lugar en un mundo donde cada ciudadano se ha convertido potencialmente en una reportero gráfico. La prensa escrita ya no vive del quiosco, es un lobby al servicio de los intereses políticos y capitalistas. Ahora los periodistas se vienen denominando tertulianos.




Las tertulias televisadas tiene mucho de espectáculo y poco o nada de periodismo, pero:

¿Quiénes asisten a las ágoras de los estudios radiofónicos y los platós de televisión? En principio los moderadores pagados por el medio. Salvo honrosas excepciones los medios públicos y privados están en manos de La Casta que sustenta el sistema. Cuando se produce la entrevista a un personaje significativo, a veces, la torpeza y poca preparación del entrevistador desdibuja el interés que había despertado en el oyente o espectador. Como invitados asisten seudo periodistas enviados y pagados por otro medio afín. Antes de que hablen de cualquier tema, ya se sabe a priori cuál va a ser su valoración. Otros invitados vienen en representación abiertamente de los partidos políticos. En los platós donde la posición de cada cual es visible, podemos contemplar las mismas bancadas que en el Congreso de los Diputados. Además el anfitrión les ha colocado frente a frente. De este modo queda patente que el ciudadano de la calle no está invitado a esa tertulia, aunque algunas se arroguen su representación y su voz…




Si deseamos ser consecuentes con el título de esta columna, debemos de llamar las cosas por su nombre. Los políticos de La Casta, que ya se han dado por aludidos y su filiación está confirmada, defienden a capa y espada las políticas de las que son afines y se enajenan de la corrupción que siempre dejan en manos de los jueces. Donde no todos son de fiar; convirtiendo negro lo que es blanco en virtud de la ingeniería y jerga jurídicas que se utilice. La palabra demagogia es un comodín que sirve para salir de muchos aprietos. Los tertulianos que lucen con luz propia convirtiéndose en verdaderos estrellas del ágora, son los francotiradores, lacayos, secuaces y defensores a ultranza del Gobierno. Es imposible albergar en la razón que un defensor de la causa Partido Popular, defienda con tal vehemencia a su dueño, de no estar muy bien pagado. O quizás la razón haya que buscarla en la sinrazón del fanatismo. Estos tertulianos que entran en el ágora como periodistas, directivos de un periódico digital o impreso, los ciudadanos que les contemplamos tan al margen del derecho a la información veraz, si estuviera a nuestro alcance les expulsaríamos de los medios como farsantes e impostores del periodismo. En honor a la verdad es preciso reconocer y aplaudir que haya antropólogos, economistas, sociólogos, políticos, abogados, escritores… que cuando abordan un tema, ponen en evidencia a esta pléyade de ignorantes, mal preparados y nada celosos de la verdad.


sábado, 9 de agosto de 2014

EL POPULISMO Y LA DEMAGOGIA

EL POPULISMO constituye un auténtico ensayo trabajado por Luis Arroyo muy sencillo de entender. Para desenmascarar a los hipócritas que cuando las opiniones del pueblo desestabilizan el pensamiento único y las raíces de La Casta, utilizan este vocablo preñado de carga negativa en tono peyorativo. Los opresores y sus voceros ahora tiene un enemigo muy potente y difícil de repeler. El pueblo en la calle y Las Redes Sociales al servicio de la información. EL FUTURO DEL CUARTO PODER



Proclamación de la II República Española

Por Luis Arroyo

infoLibre

Mide tu grado de populismo respondiendo si estás de acuerdo o no con las siguientes propuestas. Y luego, para ver tu grado de conocimiento del populismo de las fuerzas políticas de la izquierda, señala qué partido –PSOE, Izquierda Unida o Podemos– ha formulado cada una de las propuestas:

1. Eliminar los paraísos fiscales de Europa.
2. Imponer una tasa del 0,05 sobre las transacciones financieras internacionales.
3. Denegar beneficios fiscales a quien opere en paraísos.
4. Terminar con las listas cerradas en las elecciones.
5. Someter a la Ley de Transparencia a la Casa Real y a la Iglesia Católica.
6. Prohibir a las empresas que donen dinero a los partidos.
7. Impedir que un político reciba más de un sueldo aunque desempeñe diversos trabajos.
8. Crear un banco público.
9. Prohibir que en ninguna circunstancia se corte a un ciudadano o ciudadana el agua, o la luz o la calefacción durante el invierno.
10. Eliminar por completo la religión del horario lectivo en la escuela pública.
11. Garantizar un 50 por ciento de mujeres en las listas electorales.
12. Impedir por ley la desigualdad salarial entre hombres y mujeres.
13. Facilitar servicios de maternidad asistida a las mujeres lesbianas a cuenta de la Seguridad Social.
14. Proteger por ley los derechos de los ciudadanos ante los grandes bancos, las empresas de energía o de telefonía.
15. Obligar a los bancos a que pongan al menos la mitad de las casas que tienen al servicio de la comunidad.
16. Garantizar una tarifa social para navegar por Internet.



Triunfa el golpe de estado contra la II República

Primer resultado del test: ¿Cómo eres de populista?

Digamos que si has respondido que estás de acuerdo en diez o más de las propuestas eres un populista irredento o una populista irredenta. Populista en su sentido más peyorativo. Porque, ¿de verdad crees que España puede acabar con las prácticas fiscales de Andorra o Luxemburgo? ¿No comprendes que si prohíbes a las empresas que donen dinero a los partidos se buscarán maneras más opacas de actuar, y seguirán pagando igual? ¿O no ves que si obligas a pagar igual es probable que el empresario no contrate a la mujer sino al hombre?

Segundo resultado del test: ¿Quién propone esas medidas de tono, efectivamente, tan populista?

Todas podrían ser firmadas con seguridad por las tres fuerzas políticas más relevantes de la izquierda, pero son cada una de ellas parte de las 130 medidas del PSOE en su Conferencia Política.



Adolfo Suárez jura ante los restos de la dictadura

Si muchos de nosotros estamos de acuerdo con las medidas que he transcrito, sabiendo que son de máximos y aún con todas las objeciones que pudieran formularse, y si un partido de gobierno como el PSOE las está planteando, quizá el populismo no sea tan malo. De hecho, en sus orígenes y su desarrollo el populismo no es malo.

Hay un populismo clásico, positivo, que estos días está triunfando con distintos nombres en algunas partes del mundo. En Estados Unidos, la demócrata Liz Warren sigue siendo la invitada preferida del Partido Demócrata, y hace en cada conferencia las delicias del personal con su "populismo progresista". Hace unos días desgranaba su credo en once puntos que han causado furor (gracias también al uso casi religioso de la anáfora y la llamada a la lucha, porque por lo demás las ideas son viejas conocidas). "Creemos que Wall Street necesita normas más fuertes y obligaciones más duras, y vamos a luchar por ello. Creemos en la ciencia y eso significa que tenemos la responsabilidad de cuidar nuestra Tierra. Y lucharemos por ello. Creemos que Internet no debe estar al servicio de las grandes corporaciones y eso significa neutralidad de la red. Y lucharemos por ello. Creemos que nadie debe trabajar a tiempo completo y vivir en la pobreza. Eso significa elevar el salario mínimo. Y lucharemos por ello...." Y así, por cada "creemos", un aplauso: creemos que los empleados de los restaurantes de comida rápida tienen derecho a protestar, creemos que los estudiantes tienen derecho a estudiar sin que les arruinen las deudas, creemos en un retiro digno tras una vida de trabajo, etc. etc.



El 15 M en la Puerta del Sol

La senadora de Massachusets y profesora de Harvard (dos lugares que son la antípoda del populismo), y otros líderes de la izquierda estadounidense lideran esa corriente que, sin ningún complejo, se autodenomina "nuevo populismo". Recientemente, una de las organizaciones más fuertes de la esfera de Obama (Campaign for America's Future), ha celebrado una jornada sobre ese nuevo populismo, y hay incluso un medio de cierta influencia llamado The Progressive Populist.



Surge un líder molesto para La Casta

El asunto es que, curiosamente, Hillary Clinton, que la gente sitúa en posiciones más centristas o moderadas, podría suscribir sobre el papel cada una de las ideas del nuevo populismo. Sucede de manera parecida aquí en España. Como hemos visto, la agenda del PSOE tiene unos contenidos nítidamente populistas, que podría suscribir al 90 por cien Podemos, como el PSOE podría firmar el 90 por cien del programa de sus nuevos competidores.



La gente protesta desposeída de casi todo

¿Qué pasa entonces para que si lo dice Warren o Podemos sea populista, tanto en el sentido peyorativo como en el positivo, y si lo dice Hillary o el PSOE resulte increíble? El quid de la cuestión es evidente: credibilidad con respecto a la relación con los poderosos, particularmente con los grandes poderes económicos.


Los indignados pierden el miedo

Como he escrito en un artículo previo hace un par de años, el relato más sustancioso de la izquierda es el de "la gente frente a los poderosos". Quien mejor ha situado el problema ha sido Podemos: "el pueblo frente a la casta", "los de abajo luchando contra los de arriba". Por eso acierta cuando aplica el truco de decir que la cosa no es izquierda o derecha sino "arriba o abajo". Acierta porque sabe que con esa afirmación mata dos pájaros de un tiro: seduce a la gente de izquierdas, pero además llama a millones que no necesariamente se identifican con la izquierda tradicional, pero sí con "la gente", "el pueblo" o "los de abajo".



Las armas del poder: la demagogia y el populismo

También acierta el PSOE cuando quiere ser "ese partido de izquierda que atrae al centro". Ambos partidos están buscando un lugar de inmensa rentabilidad electoral, que en Podemos llama "abajo", y el PSOE "el centro". Ninguno despreciaría a los varios cientos de miles de votantes de la izquierda más clásica, que pelean también con Izquierda Unida, pero su verdadero granero está en el espacio de la mayoría de la gente corriente que se indigna con el compadreo lamentable de los políticos con los poderes económicos. Con las puertas giratorias, los beneficios fiscales, los paraísos, las prebendas y la hipocresía de quien dice una cosa y luego hace la contraria bajo cuerda. Aunque la salida de la crisis va a relajar mucho esa tensión, va a ser ahí donde los partidos - también el Partido Popular (bonito nombre a estos efectos, por cierto) - se jueguen la credibilidad y los votos.

Ese es el problema de Hillary y el del PSOE. Que pueden proponer lo mismo que Liz Warren o que Podemos o IU, pero entonces alguien hace al proponente la pregunta crucial, la que define su credibilidad: "Sí, vale, está bien lo que dices. Pero, realmente, ¿tú de qué lado estás? ¿Del lado de las grandes empresas, los grandes bancos, el gran dinero, o del lado de la gente?". Llámame populista, pero ahí está la cuestión.

EL FUTURO DEL CUARTO PODER



sábado, 26 de julio de 2014

EL CAMBIO 1/4

Por Pedro Taracena





El más débil saca fuerza de la demagogia, la falacia y el embuste, porque descubre la verdad.

El Gobierno franquista del Partido Popular tiene los meses contados. No más de diez y seis para que las cosas empiecen a cambiar. So pretexto de la herencia recibida y de la crisis económica, Rajoy y sus secuaces han implantado el modelo de régimen que su ideología les permite. Han hecho desaparecer el Estado del Bienestar; creando desigualdad, pobreza, hambre, desahucios y muerte. Han pretendido, que no conseguido, engañar al pueblo español, con la falacia de que no había otro camino poniéndose a disposición incondicional del dinero a las órdenes de la Troica. Hemos perdido la soberanía nacional.

Lo que ha sucedido en España desde 2008 no es necesario explicarlo en este espacio, es la sociedad quien está escribiendo con su sufrimiento y su propia vida, la crónica más negra desde la dictadura. El futuro que se vislumbra a partir de ahora es mucho más esperanzador y prueba de ello es el nerviosismo histérico y descontrolado de la recalcitrante derecha franquista. El Movimiento 15 M, las Mareas de todos los colares del Arco Iris, han configurado unas opciones políticas con futuro: Podemos irrumpe en el panorama político denunciando la existencia de La Casta y sin pérdida de tiempo los franquistas del PP se han dado por aludidos. Izquierda Unida renueva su liderazgo y en el PSOE surge un líder democráticamente elegido por las bases, con clara vocación de romper el perverso bipartidismo, y plantar cara a las políticas criminales de austeridad de Europa.
El futuro en positivo de la izquierda plural vislumbra la luz al final del túnel, mucho antes que la salida real de la crisis según Rajoy y sus ministros. La fecha de partida será noviembre de 2015. El pueblo soberano bajará del poder a Rajoy y junto con él sus socios de gobierno: La Patronal, la banca, los Caciques y la Iglesia. Y con ellos se irá gran parte de la corrupción de las instituciones. La expulsión de esta tiranía legal pero tiranía al fin, nos permitirá ver con esperanza nuestro futuro como nación soberana.




 Fotos: Pedro Taracena

EL CAMBIO 2/4


Por Pedro Taracena





El más débil saca fuerza de la demagogia, la falacia y el embuste, porque descubre la verdad.

El futuro de nuestro país pasa por quitar del poder a la derecha franquista por vías democráticas, a Rajoy y sus secuaces,. Esta expulsión de la tiranía del Partido Popular, en sí misma corrupta, liberará al pueblo de sus mentiras institucionalizadas, su podredumbre sistémica y los tic franquistas de los caciques, los empresarios, la banca y los obispos. La recuperación económica que nos hace creer el Gobierno llegará después de que le hayamos echado de la Moncloa. Se abre una etapa que los ciudadanos pensaremos en positivo. Demostraremos que ¡Sí, se puede!
Europa ha tenido el primer aviso. Los socialistas españoles se han salido, al menos para la elección del Presidente de la Comisión, del perverso pacto permanente que los populares, socialistas y liberales europeos tiene en el Europarlamento. España tiene que empezar a decir ¡No! A tanto crimen legal. Los franquistas del PP han urdido y proyectado sobre la política española, su ideología bajo el pretexto de la crisis. Hay que aclarar que aunque la derecha española tenga tintes fascistas, no se les puede insultar con este epíteto porque el fascismo está proscrito en Europa, pero sí se les puede denominar, y a mucha honra para ellos, franquistas, por ser la versión española del fascismo. Pero como ellos no han condenado la dictadura franquista, sin duda se sienten cómodos con este calificativo. Hay que desenmascarar a los farsantes camuflados detrás de la Constitución Española, cuyos valores han fosilizado.

Los resultados de las elecciones al Parlamento Europeo ha sido un descalabro para los protagonistas de la Santa Transición, que ahora se les viene calificando como La Casta. Tan pronto como se ha escuchado esta denominación, muchos se han dado por aludidos y sin embargo han emprendido una auténtica cruzada contra Podemos. Ha supuesta una publicidad eficaz y el detonante para disipar dudas a los que habiendo abandonado al bipartidismo, se han ratificado en su voto de hoy y del inmediato futuro. La mala noticia para el PPSOE, sin embargo, es una buena nueva para la izquierda plural y republicana  emergentes.




Fotos: Pedro Taracena

EL CAMBIO 3/4

Por Pedro Taracena




El más débil saca fuerza de la demagogia, la falacia y el embuste, porque descubre la verdad. 

Aunque nos quedan pocos meses para las elecciones municipales y autonómicas, podemos calentar motores llenos de optimismo positivo y realista. La derecha franquista en el poder con mayoría absoluta, que gobierna con poder absolutista, no cejará en poner inconvenientes al carro imparable de la democracia, tratando de cambiar  la ley electoral para aplastar más a las minorías y de paso que la alcaldía de Madrid pase a manos de una tal Ana Botella. La actual alcaldesa de Madrid, gozaba de la protección de Gallardón hasta que reclamado éste para el Gobierno, la reina Botella ha quedado al descubierto y su futuro depende de la baronesa Aguirre; estando el rey Aznar al acecho para evitar que le puedan dar jaque, con el efecto de que su amante esposa tome parte de FAES, espacio reservado para pensar España.
Pero pensando en las elecciones en positivo, concejales y diputados autonómicos, serán capaces de articular mayorías, donde la izquierda tiene grandes posibilidades de dar un vuelco al mapa político actual. Y en el caso de Madrid la dinastía franquista de Esperanza Aguirre quedará al margen de seguir privatizando, aunque poco les queda por regalar a sus amigos.
Avanzando en el curso del año 2015 en noviembre se producirán las elecciones generales, que afectará a la política española y por fuerza a la política europea. La izquierda plural y más radicalizada, más cercana a la raíz de los problemas, demostrarán que otra forma de gobernar es posible y que lo que los franquistas llaman demagogia, es otra manera de evitar las políticas criminales contra el ciudadano.

El Gobierno democrático salido de las urnas no podrá ejercer la gobernanza de España y tampoco colaborar con la Europa de los ciudadanos, con leyes dictadas por los mercados, los bancos, los empresarios, los caciques y los obispos. Se tendrá que derogar todas las leyes injustas, empezando por la reforma de la Constitución hecha a hurtadillas, con nocturnidad y de espaldas  al pueblo.




Fotos: Pedro Taracena

EL CAMBIO 4/4

Por Pedro Taracena




El más débil saca fuerza de la demagogia, la falacia y el embuste, porque descubre la verdad.

La derecha española con raíces en la dictadura franquista, no ha reconocido los derechos constitucionales, gobiernan con el Real Decreto Ley. La derecha franquista no sabe de la autocrítica, porque la responsabilidad recae en la iniciativa privada. Recaudan para empresas privadas. La derecha minimiza la acción del Estado en favor de la privatización de los servicios públicos, que los ciudadanos compran si pueden. Con la derecha el Estado está vacío de contenido y de responsabilidad, y los servicios privatizados imponen sus condiciones a los ciudadanos. Según la derecha el Gobierno no crea puestos de trabajo, son las empresas las que utilizando el marco legal de ayudas, las que contratan a los trabajadores. El Estado no interviene y son las leyes del mercado las que arbitran la oferta y la demanda. En el sistema capitalista el concepto de pleno empleo es una falacia y como mucho se acepta el eufemismo de desempleo estructural permanente. Los recortes de la extrema derecha liberal y económica son: El paro, la desigualdad, los desahucios, la pobreza, el exilio, la fuga de talentos, el hambre y la muerte… Los beneficiarios son: los bancos, los grandes empresarios, los caciques, los mercados financieros, las grandes fortunas y los obispos. Los que aplauden estas políticas son los medios de comunicación y tertulianos secuaces del poder político-económico. Más económico que político. Para la derecha estas consideraciones son demagogia. Cualquier otra alternativa es engañar al pueblo. El pensamiento único se ha convertido en opción única. Se ha legalizado la injusticia, el crimen, la desigualdad y se ha confundido la democrática mayoría absoluta con el despótico y tirano poder absoluto. El cambio es posible y lo va a ser. Quedan solo unos meses y España asombrará a Europa. Las pretensiones de asombrar al mundo del ministro Montoro se desvanecerán con él…




Fotos: Pedro Taracena

martes, 8 de julio de 2014

LA MOVIDA MADRILEÑA (Retrato de una época y de una ciudad)

Pedro Taracena




Alberto García Álix

La llamada movida se da en Madrid, ciudad que expresa las mil y una formas de libertad, como consecuencia de su recién estrenada municipalidad democrática, progresista, intelectual y de izquierdas. Ayuntamiento tolerante, osado e imprudente, propiciador de toda expresión lúdica, cultural y artística; rompiendo el paradigma de los años setenta; administrador de los restos de la dictadura; generador del paso hacia la democracia. La Movida de los años 80, fue una transgresión hecha contra la estética y la cultura lúdicas; consideradas hasta entonces inamovibles y políticamente correctas. Libre, espontánea, popular y contagiosa. Ya nada era lo que parecía. Lo sucio, lo cutre, lo feo, lo esperpéntico, lo desagradable… tomaba parte de un mismo lenguaje con infinidad de formas de expresarse. La Movida nadie la pensó. Su final supuso un suicidio colectivo, casi vegetativo. Sólo la ausencia de otra movida, permitió la supervivencia de sus protagonistas más significativos. Algunos permanecieron hasta hoy, como notarios que dan fe de lo que sucedió. De forma inconsciente, la Movida, quizás, fue la gran explosión de rebeldía contra la noción de cultura establecida, heredada de movimiento nacional. No hay duda que se constituyó como el primer hito lúdico, más que cultural, dentro del Madrid democrático y sobre todo invadiendo todos los rincones de la noche. Exageraban aquellos que llegaron a decir que fue: “la explosión de una generación creativa de todas las artes”. Pero, sin embargo, se acercan más a la realidad quienes opinaban que: “La Movida no era que los jóvenes se divertían después de la muerta de Franco”.  Es verdad que no fue un movimiento intelectual ni político. Su principal impulso era la transgresión y  esto les llevó a inventar la noche madrileña. Siempre de la mano de lo informal. La Movida tampoco representaba una actitud bohemia de la vida. Más bien era una expresión de lo burgués. Una clase media incipiente y aspirante a configurar la base social del futuro, que deseaba huir de posiciones de estética conservadora. Una nueva forma de relacionarse y de salir de marcha.




Miguel Trillo

Lejos de ser una élite, se nutría de una base social que sólo deseaba evadirse y pasar el fin de semana y las noches de la capital; viviendo la nueva aventura de la libertad y la espontaneidad. Fue un fenómeno que su lógica está en el binomio acción-reacción. Desaparece la represión y la censura sobre toda manifestación y surge la movida, el destape y la complicidad colectiva; dando rienda suelta a su creatividad. Sobre la evaluación objetiva de sus valores culturales, estéticos o éticos, es difícil pronunciarse. La ruptura con los valores estéticos impuestos por la dictadura, fueron reemplazados por otros estilos no exentos de críticas. No obstante de aquella movida, entre otros, han llegado hasta la actualidad, primeras décadas del siglo XXI, el cine de Almodóvar y dos creadores que han obtenido el Premio Nacional de Fotografía, Ouka Leele y Alberto García-Álix. Fue un torbellino de manifestaciones.  Todas ellas tuvieron un denominador común, la imagen y la estética; ruptura con todo lo que pudiera recordar la represión, la imposición y la censura, es decir, todo aquello que se identificara con lo retro, lo carca, sin olvidarse de lo facha o el ser estrechos. Manifestaciones mostrando su desnudez en protesta contra cualquier aspecto de la vida social.  La sexualidad buscaba su natural lugar en todos los modos de expresión.  Formas de vestirse, marcando lo exagerado y cromático. Se tomaban las calles, plazas y terrazas y todo tipo de local alternativo para llevar a cabo la exhibición más contestataria. La Movida se abría camino a través de la música. Canta-autores, solistas y conjuntos, donde las letras de las canciones, iban marcando en qué consistía aquella forma nueva de expresarse y divertirse. Aunque no se puede considerar como un movimiento propiamente intelectual, algunos poetas, creadores, estilistas, periodistas y escritores, se sumaron al ambiente, aportando su originalidad y en no pocas ocasiones su provocación y excentricidades.




Pedro Almodóvar

La fotografía irrumpió de forma estridente, provocativa y al límite de la estética y la cutrez. También los artistas de la imagen plasmaron el transformismo como expresión de libertad y de transgresión. Donde la creatividad era cómplice de la espontaneidad y la frescura. Lo especial ya no era lo establecido o académico, sino aquello que de forma genuina se creaba en las gélidas o bochornosas noches de Madrid  con  tendencias de libertad.  La Movida, también, fue capaz de integrar el nuevo cine disparatado, aunque realista  y poco ortodoxo. Se sacralizaba la frivolidad y el optimismo. El atrevimiento superaba la raya de lo admitido, pero la tolerancia era cómplice de todo lo alternativo, donde la decadencia era maravillosa y casi todo era válido… La Movida madrileña escapó a cualquier escala de valores que la atrapara en prejuicios que pretendía abolir. Como expresión de libertad, la sensualidad y sexualidad, se manifestaron en todas sus formas sin pretensiones concebidas a priori. Fue una explosión de libre expresión sobre todo lúdica, que tampoco pretendía implantar un nuevo orden al margen de los cauces de la evolución de la Transición. No tuvo tintes políticos. La Movida fue la consecuencia de salir de marcha. El fin de semana y en no pocas ocasiones durante el resto de los días, era el tiempo donde lo lúdico tenía una nueva oportunidad de vivir la libertad. Y los lugares de encuentro se convertían en templos de diversión, donde cada cual era cada noche más… No se sabe exactamente, si más libre, más trasgresor, más artista o algo que nunca había llegado a llegar a ser.  La Movida era una proposición de sentirse libre como jamás lo habíamos sido. Escapa a cualquier consideración sobre los objetivos que consiguió, y si alguna vez se planteó alguna meta. Es vedad que se movía  impulsada por su propia fuerza centrípeta. En ese girar estrepitoso y extravagante, se dejó acompañar de la droga, el alcohol y de hábitos estimulantes de diversa índole. Cada cual voló a sus propios paraísos perdidos o tierras prometidas… Cada cual vivió su propia movida. De otro modo no hubiera sido una movida lúdica. La Movida se consumió cada noche y se agotaba con ella, pero no la esperanza del día siguiente. Y como toda experiencia en libertad, cada cual hizo su propio balance.  No sería sensato que alguien se le ocurriera encorsetarla en un análisis crítico para sacar no se sabe qué conclusiones. La Movida fue hija de la libertad y de la tolerancia, nacida en una ciudad ávida de alegría. Y tuvo que inventarla. Unos llegaron a donde iban y otros todavía no han encontrado el camino…


 Decadencia de La Movida Madrileña