sábado, 25 de junio de 2011

RÉQUIEM POR UN ÁRBOL EN MADRID


  • Este singular pino situado a pocos metros del Bosque de los Ausentes en El Retiro de Madrid, ha sido talado en los primeros días de esta semana.
  • La última foto tomada el 23 de junio de 2011, delata la reciente presencia de la sierra arboricida. El serrín y las virutas de madera demandan una explicación.
  • El resto de las fotos han sido tomadas este mismo año, y nada muestra que este árbol fuera una amenaza; disfrutando de buena salud.
  • Indignación porque esta agresión contra la naturaleza no haya sido evitada. Esta es la insensibilidad pública que ha otorgado "la patente de corso" de la mayoría absoluta a este aprendiz de faraón.







Ruíz Gallardón nos tiene costumbrados a los madrileños, a disponer de Madrid como si fuera su finca privada, pero luego nos pasa la factura de los "cascos rotos".


QUÉ SOMOS, QUÉ HEMOS SIDO Y QUÉ QUEREMOS SER...

Tiene toda la razón, María Dolores de Cospedal, cuando asiste a la procesión del Corpus Cristi en Toledo; “haciendo gala de lo que somos, de lo que hemos sido y de los queremos ser”. Sin que la nueva presidenta de Castilla La Mancha, hiciera estas magistrales declaraciones, la televisión ya nos había pasado la secuencia que nos recordaba el más rancio franquismo pasado bajo palio. La ceremonia que brindaba la catedral ponía en escena, una vez más, la alianza trono-altar (políticos y clérigos). El Cardenal Primado de Toledo, revestido de pontifical, tocado con mitra; reafirmando su poder eclesial en su báculo, y Cospedal tocada con teja y mantilla, han representado el maridaje perfecto entre la Iglesia y el Estado. La presencia militar entonando el himno nacional, ha sido la farsa sostenida ante la Constitución aconfesional. Para que esta ceremonia hubiera sido como las mantenidas por el nacionalcatolicismo, han faltado dos detalles: que el cardenal hubiera dado a besar a la señora presidenta el lignum crucis, en la puerta del templo, y que hubiera hecho la entrada bajo palio en la sede primada. No obstante, a pesar de la ausencia de estos protocolos se ha cumplido: lo que somos, lo que hemos sido y lo que queremos ser. Si se le preguntara a esta dama sobre el significado de sus palabras, seguro que no lo asociaría con el franquismo; para ella y los de su partido, ese tema es como si habláramos de Viriato o Almicar Barca, pero aunque ahora los conservadores se mueven como pez en el agua en una Constitución, que desean fosilizada, están ligados para siempre al genocidio franquista. Por dos razones: porque no lo condenan y porque tienen las mismas alianzas que tuvieron en “la guerra y en paz”. La Iglesia, el capital, los caciques y los falangistas, versión del fascismo español. Hoy la España popular está exultante de alegría, por el triunfo electoral. Sin embargo, sería pasionante que nos dijera la católica Cospedal: qué somos, qué hemos sido y qué queremos ser, los españoles que no hemos ido a la procesión del Corpus Cristi.

lunes, 20 de junio de 2011

LA ZORRA GUARDANDO A LAS GALLINAS

Izquierda Unida

Es manifiestamente palpable que las izquierdas en España están desunidas. Y la coalición que ostenta el título de unida, es la que rompe con el paradigma de la unión. Es tradicional que haga pinza con la derecha, nexo contra natura que tiene múltiples y variadas explicaciones, casi todas carentes de lógica y sentido político. La desunión y discrepancia llegan a tal nivel, que se diría que se sitúan en un país que no existe, o en unas circunstancias al margen del siglo XXI. Consiguen el difícil arte de servir a dos o más señores a la vez. En Extremadura las bases entregan el gobierno autonómico a la derecha en contra de la dirección de la coalición, y todas las explicaciones que dan, avalan más su división interna. El movimiento 15-M ha venido a servir en bandeja a IU un programa rupturista, progresista y con una alternativa más democrática al sistema de elecciones. Pero en realidad lo que les ha interesado es subirse al carro de la reforma de la ley electoral. El resto del programa corresponde a los postulados que la izquierda española ha renunciado históricamente a reivindicar. La izquierda seguirá en las instituciones dividida marchando en la comparsa de las derechas central y autonómica. Si todas las izquierdas periféricas y centrales, no toman como guión de su política las pautas del movimiento 15-M, habrán perdido el tren de la historia. Cuando Izquierda Unida reclama el reconocimiento de la II República Española o reivindica la III República, es que no se ha leído la Constitución Española de 1978. Es compatible reclamar la Memoria Histórica de la República y el cumplimiento de los derechos consagrados en nuestra Carta Magna, según exige con todo rigor el 15-M. La dimensión del movimiento Democracia Real ¡Ya! Alcanza a Europa. Y la solución a la crisis está en las instituciones de la Unión pero cambiándolas de signo. Los banqueros, especuladores y empresarios son la derecha y no van a legislar en contra de ellos mismos. La zorra es la encargada de guardar a las gallinas.

CARTA AL CANDIDATO ALFREDO

Despejadas todas las intrigas e incógnitas de la nomenclatura del partido. Tienes el camino despejado para huir de las estructuras escolásticas que te aprisionan. Rompe con el paradigma de las políticas de los insaciables mercados y la conservadora y recalcitrante Unión Europea. No sigas la senda trazada por tu amigo José Luis, porque te llevará al abismo del cual necesitarás rescate para salir. Es lo que están buscando los nuevos caciques, viejos feudales de Europa. Sal a la calle, mira y escucha lo que los indignados están gritando con desesperación. Deja de ejercer de implacable funcionario del Interior, y ponte las zapatillas para correr en el Maratón del pueblo. Tienes un gran reto y es pasar, de la democracia formal donde los políticos os sentís seguros, a la democracia real donde quieren estar los ciudadanos. Has empezado por Educación, bien, pero tienes que vencer la timidez de herir susceptibilidades de la derecha. Si pretendes hacer un programa electoral, siguiendo sólo las huelles del PSOE, de espaldas al clamor de la calle, tu fracaso será la crónica de la muerte anunciada. Con las políticas usurpadas a la derecha, hemos perdido las elecciones municipales y autonómicas, y con más de lo mismo, el hundimiento será una realidad. Hay que romper el paradigma que tenemos de las secuelas de la Transición y del franquismo: Antes de que dejes de ser miembro del Gobierno, debes de llevar al Consejo de Ministros, una batería de decretos leyes como prueba de que “el gobierno del pueblo es para el pueblo”. Medidas urgentes: Corregir la flagrante injusticia que se está cometiendo con los desahucios. La Ley electoral es insostenible, expresión del afán de poder de los grandes partidos en contra del pluralismo político. Erradicar la corrupción política, tan sólo con indicios judiciales de implicación. Aumentar la presión fiscal de los más ricos y sobre el capital financiero más que sobre el capital con destino al crecimiento industrial. Aranguren, hace 20 años decía que en España no había empresarios, sólo había financieros. Los especuladores no crean riqueza ni puestos de trabajo. Los emprendedores sí, y el principal emprendedor debe ser el Estado. Suponiendo que la legislatura llega a su término y estas iniciativas no lleguen a su final, pueden ser un buen comienzo para la próxima. Y sin olvidarte de las asignaturas pendientes de la Ley de Libertad Religiosa, la denuncia de los acuerdos con la Santa Sede y la Educación laica y pública. El movimiento 15-M se han cargado de un plumazo al cuarto poder, y están dando jaque a los tres poderes del Estado.


jueves, 16 de junio de 2011

DICCIONARIO BIBLIOGRÁFICO DE MI FAMILIA


Utilizado el castellano como lengua vehicular, quizás resulte una narración un tanto alejada de los cánones establecidos por la modélica Transición. Pero ya es hora que asumamos nuestras propias historias usando las palabras que salen del corazón, aprendidas de nuestra lengua materna. Antes de hablar de mi padre, debo de hablar de mi abuelo que hizo la guerra de Cuba. Mi padre salió del pueblo con 15 años y llegó a Madrid para trabajar de carnicero. Vivió la proclamación de la República y el golpe militar del 18 de julio de 1936. Una vez iniciada la Guerra Civil se alistó como voluntario para defender la República. Empujado el ejército republicano hacia la frontera francesa, fue recluido en un campo de concentración en el sur de Francia. Allí permaneció exiliado mucho tiempo; reacio a volver a pesar de haber terminado la guerra, por terror a las ejecuciones que se conocían perpetradas por el nuevo régimen. Un hermano de mi padre, tuvo que hacer el servicio militar con los nacionales durante cuatro años, por haber permanecido durante la contienda en el bando rojo. Otro hermano de mi padre, decidió irse voluntaria a la División Azul, al frente de Rusia. Tres hermanos con distinto destino. Mientras esto sucedía en mi familia, en la de mi mujer sucedían otros sucesos más graves. Su abuelo alcalde socialista de un pueblo, es detenido y asesinado por falangistas en enero de 1940. Su abuela encarcelada y sus siete hijos abandonados a la suerte de una tía abuela. En 1941 asesinan al hermano de la abuela y cuando ella sale de la cárcel, la purgan con aceite de ricino y la rapan la cabeza; paseándola por las calles del pueblo. En todos estos escarnios está presenta Falange Española, versión hispana del fascismo. Durante la dictadura mi familia como todas las familias víctimas del franquismo, han permanecido amordazadas, mientras los falangistas vencedores han venerado, idolatrado y hasta beatificado a sus muertos. Acabada la dictadura, los herederos de Franco, los franquistas, siguen impunes de los crímenes que cometieron, porque la Constitución no lava las manos de los criminales. Y lejos de condenar a Franco y el franquismo, procesan a un juez que con valor ha querido luchar contra la impunidad. Bueno, pues los herederos del franquismo, porque ellos así lo quieren, son los populares, los hijos políticos de Don Manuel Fraga Iribarne. Esta historia se puede contar con otras palabras, pero esa historia no sería la mía, sería la historia oficial de la Transición Española. El PP es insaciable: lejos de condenar festeja el franquismo, niega el pan y la sal a las víctimas de la Falange y de la Iglesia, cómplices del genocidio. Si en vez de habla con el lenguaje de las víctimas, expresáramos los horrendos hechos con palabras de los verdugos: Ejército golpista. La Iglesia y el Estado confesional, Falange Española, el capital, los burgueses y los caciques, estaríamos hablando de: Alzamiento Nacional, Santa Cruzada de Liberación, Concordato con la Santa Sede, España Católica (Nacionalcatolicismo) y Revolución Nacional Sindicalista (Nacionalsindicalismo). Así la música de la historia suena mejor.











martes, 14 de junio de 2011

HABLEMOS EN ROMÁN PALADINO

Cuando muere Franco el franquismo desaparece, pero no los franquistas. El dictador que había asumido todos los poderes del Estado, no pudo erigirse como rey, pero fue hacedor de reyes. Y cumpliendo con sus prescripciones se instauró la dinastía borbónica en la persona de Juan Carlos; proclamado por las cortes franquistas como Rey de España. En ese momento Juan Carlos I se convertía en rey franquista, porque nadie se podía librar de tal epíteto. De 1975 hasta 1978 se produce la modélica Transición Española. Para poder empezar a caminar se promulgó la Ley de Amnistía, que amnistiaba a los presos políticos víctimas del franquismo. Los políticos franquistas, es decir todos, consensuaron con los demócratas, hasta ese momento en la clandestinidad o el exilio, una Constitución donde: “España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho”, dejando a un lado la reconciliación de los españoles después de un golpe de estado, una guerra fratricida y una sangrienta dictadura. Los franquistas se habían reconvertidos en demócratas de toda la vida, y los demócratas republicanos, que siempre lo habían sido, renunciaron a pedir responsabilidades del genocidio, y dejaban impunes los crímenes de lesa humanidad. Con este esquema de trabajo se superó el sobresalto de los franquistas que intentaron rehabilitar la tradición golpista de España, en la persona de Tejero. Los socialistas arrasan en la elecciones generales de 1982 y la Unión de Centro Democrático, conglomerado de partidos conversos del franquismo, se desploma y surge el genuino franquismo de toda la vida, en torno a Manuel Fraga Iribarne. Ministro estrella de Franco y flamante nuevo demócrata, sin renunciar a ser viejo franquista. Al largo periodo socialista, le sigue dos legislaturas populares, donde se comprueba que su arraigo está en el franquismo de toda la vida, y lejos de condenar su pasado franquista, están orgullosos de heredar su legado. Con la vuelta de los socialistas al poder, la Ley de Memoria Histórica, ha sido la prueba de fuego. Los populares son franquistas netos y natos, convictos y confesos, pero convencidos que la Constitución obró el milagro de la reconciliación y purificó su pasado. No es difícil observar que la Transición Española, lejos de ser modélica, dejó abiertas varias heridas: La herida republicana, un régimen tal legal como el actual. La impunidad del genocidio planificado el 17 de julio de 1936. La colaboración e implicación de la Iglesia en la dictadura, implantando la tiranía del nacionalcatolicismo. Y la impunidad de Falange Española cómplice directo en los delitos de lesa humanidad. Las dos Españas gozan de buena salud. Una sigue siendo la víctima y la otra el verdugo. Durante estos últimos treinta años, se ha secuestrado el lenguaje que expresaba la verdad y apenas se tocaban los temas del exterminio, pero ahora y sobre todo, el diario Público, está llamando las cosas por su nombre. Los populares son los franquistas o si cabe, los neo-franquistas. Si se consideran insultados o calumniados ¿Por qué no condenan la dictadura franquista? El esperpento español está servido: A Garzón se le procesa por haber intentado luchar contra la impunidad de los crímenes del franquismo y al Partido Popular no se le amonesta por apología permanente de la dictadura franquista.


viernes, 10 de junio de 2011

VOCACIÓN FRANQUISTA DEL PARTIDO POPULAR

Acciones y omisiones de Partido Popular

Por acción u omisión, el Partido Popular en todo momento está fundamentado que sus raíces, tronco y extremidades son genuinamente franquistas, es decir, que mantiene la ideología que propició: El golpe de estado, la Guerra Civil y la dictadura. Los pilares del régimen de Franco fueron: La falange, el ejército, la Iglesia y el capital. De todos estos ingredientes, El Caudillo, se erigió en jefe absoluto y generalísimo de los ejércitos. Más aún, ejerció un poder omnímodo y se convirtió en hacedor de reyes. Pues bien, el Partido Popular, lejos de condenar este régimen genocida, acepta y fomenta habitualmente todas sus formas de expresión. Niega cualquier mejora en los derechos de los trabajadores; desprestigiando a las organizaciones sindicales. Pone su veto a cualquier reforma que pueda quebrantar el maridaje de echo entre el Estado y la Iglesia; evocando la arcaica alianza trono-altar. Ante el Diccionario Biográfico Español, que vierte una auténtica apología del genocidio, no les interesa condenarlo porque afectaría a los suyos. En estos días los franquistas-populares se han dado el abrazo del reencuentro con los falangistas de Santoña; recordando viejos tiempos cuando juntos derribaron la República. Referente a la Memoria Histórica, se convierten en auténticos negacionistas; aprovechándose de que en España no es delito negar la existencia de los delitos de lesa humanidad, cometidos por Franco y sus secuaces. Obligan a los abertzales a que condenen los crímenes de ETA; negándose a condenar los crímenes del franquismo, que fueron más. No obstante, los franquistas-populares aceptan por imperativo legal la Constitución, pero la quieren fosilizada, sin posibilidad de avanzar en la democracia real. Tampoco les hace ninguna gracia el movimiento 15-M; haciendo todo lo posible para borrarles del mapa de la Puerta del Sol; aliándose con los de siempre: los comerciantes (el capital) y las bendiciones de la Iglesia. "Los reunidos tienen problemas con su alma", dice Rouco, cardenal de Madrid. ¿Qué dudas hay sobre su vocación franquista cuando no condenan el franquismo?