sábado, 13 de abril de 2013

LOS DESAHUCIOS Y LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA




El artículo 117 en su primer apartado dice: La justicia emana del pueblo y se administra en nombre del Rey por los Jueces y magistrados, integrantes del poder judicial, independientes, inamovibles, responsables y sometidos únicamente al imperio de la ley. El vocablo emana es muy rico en acepciones y en matices. La intencionalidad del legislador al emplearlo, es obviar que se trata del sentido común. Dicho de otro modo, el pueblo lego percibe la justicia en el mismo concepto que los Padres de la Constitución. De otro modo no se hubiera plasmado con esa contundencia, si solamente hubieran buscado  la estética o el quedar bien con la población.


Desahucios tres últimos años (2009-2012)
La ley que en España regula los desahucios ha sido declarada por Tribunal de la Unión Europea de Luxemburgo, contraria al Derecho de la Unión. No hace dos años que el Gobierno de entones y el Partido Popular en la oposición, habían pactado no modificarla, optando de forma clara por seguir protegiendo a las entidades financieras y desatendiendo el clamor de los ciudadanos; echándoles de sus hogares a palos. Los reportajes de los telediarios hablan por sí mismos; presentado una situación indigna de un país de la Europa del siglo XXI.
Una iniciativa popular ha llevado al Parlamento el proyecto de una nueva ley más conforme con los derechos de los consumidores. Pero ha sido esta sentencia, la que ha hecho saltar todas las alarmas, y el Congreso de los Diputados bajo la vigilancia de los protagonistas de la iniciativa popular, está trabajando a marchas forzadas. Todas las fuerzas políticas, ahora sí, han dado su voto al trámite de un nuevo proyecto de ley que homologue esta materia a la legalidad europea.
Estos hechos analizados por cualquier observador nada versado en ingeniería legal, es lícito que se plantee algunos interrogantes, nada banales. ¿Si esta ley ha sido declarada contraria al derecho de la Unión, desde cuándo era inconstitucional? Porque leyendo la Constitución Española de 1978, recoge de forma expresa la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 y por supuesto  conforme a la Convención Europea de los Derechos Humanos de 1950. Quizás si el juez que ha formulado la consulta a Luxemburgo, la hubiera presentado en forma de recurso de inconstitucional al Tribunal Constitucional, nos hubiéramos ahorrado el bochorno ante Europa y ante el mismo pueblo español.
Pero ahora que el tema está enfocado de este modo, no sería baldío acudir a nuestra Carta Magna para analizar qué dice en su articulado. El artículo 33 y 38 remarca la función social de la propiedad privada y la productividad. En una palabra, la justicia social. Prácticamente ocupa toda la Sección 2ª De los derechos y deberes de los ciudadanos.  Y en su artículo 47 referente al derecho a la vivienda dice: Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos.
Si nos remitimos al primer párrafo de este trabajo, no hay duda que el legislador tomaba conciencia de lo que estaba escribiendo cuando afirmaba, que la justicia emana del pueblo. El pueblo así lo entiende. El que esto resulte evidente no se puede caer en la ingenuidad de que también sea fácil de lograr.

 El texto constitucional permite que haya una acción de gobierno de contrarios. Es decir, que según se lean y ejecuten sus artículos, así se llevarán a cabo sus objetivos. Sin olvidar que, también, el Tribunal Constitucional, tiene la oportunidad de interpretar los mandatos constitucionales; contando con las posturas contrarias que se mencionaban con anterioridad. Es de suponer que en todas las democracias del mundo hechas por hombre y mujeres, sucederán hechos similares.
Pero en el caso que nos ocupa, el proyecto de ley que ahora se tramita en el Congreso de los Diputados, es imperativo que actualice la normativa en esta materia, no solamente conforme a la normativa de la Unión Europea, sino con arreglo a la Constitución Española, escuchando al pueblo. De otro modo habríamos perdido el tren de la historia. Y sobre todo las ventajas del capital irían en detrimento de los derechos constitucionales de los ciudadanos.

jueves, 7 de marzo de 2013

OCHO DE MARZO “DÍA DE LA MUJER TRABAJADORA”




El artículo 14 de la Constitución dice: “Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razones de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”.

Por enésima vez se celebra el día en que se rinde homenaje a la mujer por el hecho de serlo. Porque a pesar de ser un ser humano igual que el hombre, la rémora histórica no permite reconocerlo fehacientemente, tanto en el campo legal y legítimo como ético y moral. Es la fiesta donde se rinde culto a la hipocresía. Los enemigos de la mujer no solamente son los misóginos, machistas u otros especímenes poseedores del falo; incluyendo a los homófobos que no soportan que las mujeres tengan otras preferencias, que las que ellos consideran como naturales.

Para que el precepto de la igualdad se lleve a cabo es preciso vencer inercias del pasado, que aún persisten en el seno de la familia, en la escuela, en el trabajo, en la política, en la sociedad en general. En principio la maternidad no es una obligación o imposición de la sociedad, es un derecho. Nadie puede arrogarse la potestad de incidir en las decisiones que la mujer tome sobre su cuerpo. Ser o no ser madre. La asignatura de la Educación para la Ciudadanía era una oportunidad para educar a los niños en valores constitucionales. Cuando en la adolescencia un joven da muestras inequívocas de acoso a una compañera o presunta novia, y la joven acepta los celos y el comportamiento machista como atractivo y hasta seductor, algo huele a podrido en el diseño educativo, no solamente en la escuela sino en la familia. Por mucho que se descalifique la puesta en escena de Hugo Chávez, discutible sin duda, en la Constitución bolivariana de 1999, en su artículo 88, establece que: "el Estado reconocerá el trabajo del hogar como actividad económica que crea valor agregado y produce riqueza y bienestar social". Por mucho el Rey de España le mandara callar, algo ha hecho en el campo de la igualdad.

El enemigo que impide la igualdad constitucional entre todos los españoles, no se encuentra exclusivamente entre los hombres, se halla también entre muchas mujeres. Las diputadas de la derecha no han asumido el espíritu de las leyes sobre la igualdad, de violencia de género y paridad en el mundo del trabajo. Su contenido es rechazado con los mismos argumentos que el machismo más ancestral. Y bajo la componente del nacionalcatolicismo, sus ideas y decisiones están homologadas con el comportamiento misógino de la Iglesia; contaminando la gobernanza civil con la ideología confesional.

En el día de hoy hay que pasar de felicitaciones fariseas a reivindicaciones contundentes: Homogeneidad de los sueldos para mujeres y hombres: Igual trabajo, igual sueldo. Luchar con las pretensiones de Gallardón de cristianizar la actual ley del aborto y el adoctrinamiento de Wert como Dios manda.

sábado, 2 de marzo de 2013

CARTA ABIERTA AL PRÍNCIPE DE ASTURIAS




Don Felipe: Con el máximo respeto constitucional, me dirijo a usted con el ánimo de hacerle partícipe de una reflexión que nos afecta a todos los españoles.
La situación que vive España por la inevitable globalización de la crisis financiera, nos conduce irremediablemente a un cambio radical. Nos estamos precipitando hacia el final de un sistema que se ha llevado por delante, el Estado del Bienestar y cada día nos aleja más del espíritu y la letra de la Constitución. Se ha instalado entre nosotros: la mentira, la corrupción, la explotación, la especulación, la usura, la desigualdad y la falta total de solidaridad en el Estado de las Autonomías. Negar esta evidencia sería persistir en “la vida en la mentira”, como dice Václav Havel en su libro El poder de los sin poder. O también podríamos caer en la tentación de considerar que Stéphane Hessel, recientemente fallecido, con su grito de ¡Indignaos! Es una falacia.
La democracia inventada en la transición, producto del consenso entre la dictadura y los opositores al franquismo, está dando los últimos estertores. El Rey ha pilotado este periodo histórico arrastrando el lastre que heredó del Caudillo que lo fue de España por la Gracia de Dios. La asignatura que Juan Carlos I tiene pendiente es la condena de la dictadura. Si no juro la Constitución una vez sancionada, al menos debía condenar el régimen anterior y su dictador. El Príncipe de España creado por el Generalísimo Franco, se convirtió en el Rey de España, no por su pretendiada instauración de la monarquía, sino porque el pueblo español se dotó como forma de gobierno de una monarquía parlamentaria. Constitución de 1978.
La historia contemporánea desde la atalaya del siglo XXI, nos permite constatar que hemos vivido el mismo periodo padeciendo la dictadura, que aprendiendo a vivir en democracia. Nunca es tarde, aunque nos encontremos en las postrimerías del reinado de Juan Carlos I, para reconducir desviaciones. Con la Constitución en las manos, es el momento de liberarse de la rémora que supone coincidir con la derecha franquista en la negativa a condenar expresamente a Franco y su dictadura. Los reconocimientos, alabanzas y hasta agradecimientos a su persona, han caducado con el tiempo constitucional. Por respeto al pueblo español el Rey debe distanciarse de quienes han sido sus verdugos; el franquismo imperante que ha sido capaz de fosilizar la Constitución. Otro aspecto que afecta a la Corona es respetar el Estado aconfesional que marca la Constitución. De aquí se desprende que la religión queda reservada para la vida privada de las personas que integran los poderes  del Estado, incluyendo la Corona. La Iglesia en la democracia española no es una religión, es un poder fáctico. La familia real en ceremonias religiosas de carácter público, no representa a ninguna institución del Estado.
Esta es la España en la que reinará usted. Su Alteza Real, El Príncipe de Asturias. Desde mi vocación republicana, sin prejuicios ni complejos, me satisface comprobar que haciendo una lectura de las dos constituciones, la republicana de 1931 y la monárquica de 1978, salvando las distancias en el tiempo,  solamente se diferencian en la institución de la Jefatura del Estado. Ambos textos constitucionales fueron vanguardia en su época.
Sin abandonar el respeto constitucional que le debo a usted como heredo de la Corona, sí, me atrevo a desearle que acceda al trono rompiendo con los achaques históricos de la dinastía borbónica. Deslíguese de la derecha franquista y de la Iglesia. El no reconocimiento de la República como régimen igual de legítimo que la monarquía parlamentaria, así como la negativa a condenar el genocidio franquista, se ha convertido en la eterna piedra de tropiezo para la reconciliación entre todos los españoles.
Por último baje a la calle, sintonice con los jóvenes, sin olvidar la experiencia sufrida por sus padres y abuelos. Asuma el espíritu y la letra de la Ley de la Memoria Histórica. Considere que el futuro Jefe del Estado, sí ha jurado la Constitución Española.
Alteza, reciba mi saludo más respetuoso.
Pedro Taracena Gil


martes, 12 de febrero de 2013

LOS CRÍMENES EN TIEMPOS DE PAZ

Por Pedro Taracena


La corrupción en España es el peor de los crímenes. Mientras estas consideraciones son tachadas de demagógicas, estoy buscando la palabra que no alarme tanto a los hipócritas criminales.


En la actualidad hay expresiones que incluyen la palabra crimen, que los defensores de la democracia formal no soportan. Este vocablo hasta ahora estaba postergado de la vida cotidiana, era utilizado para casos muy concretos y siempre se identificaba exclusivamente con delitos de sangre. Pero el pueblo que reclama democracia real ¡ya! reivindica el término crimen para instaurar la sana costumbre de llamar a las cosas por su nombre, al pan, pan y al vino, vino. La sociedad considera un crimen, a un delito grave o una acción indebida y reprensible. Sin adentrarse en la tipificación legal o jurídica. Los ciudadanos tienen como patrón de medida, no las exquisiteces del código penal, sino algo más cercano como es la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948  y el espíritu de la Constitución Española de 1978. Aquí los derechos viene expresados en un idioma claro, simple y de sentido común. Sabio precepto de nuestra Carta Magna el que dice que: “La justicia emana del pueblo”, por tanto, los ciudadanos tienen una percepción de aquello que es justo y lo que es injusto, sin albergar ninguna duda. Cuando se lleva a cabo una acción indebida contra el pueblo, éste, no espera que lo sentencie ningún juez, expresa su condena; indignándose sobremanera si no se repara la injusticia cometida. Las expresiones de crímenes contra el pueblo o crímenes de lesa humanidad, son ahora en España moneda de curso legal, ante colectivos con derechos fundamentales lesionados. Algunos ejemplos ilustran el uso de la palabra crimen en sus acepciones sociales y económicas; consagrando las leyes perversas del capitalismo salvaje de, la explotación del hombre por el hombre, y el servilismo a las exigencias de los llamados mercados: Banqueros usureros, empresarios explotadores y caciques, políticos corruptos, defraudadores de la hacienda pública y una monarquía con achaques de caduca y haciendo agua por los cuatro costados. Como consecuencia quién se atreve a negar la evidencia de que hoy se están cometiendo crímenes contra el pueblo español.
Es un crimen cuando los recortes en la Sanidad Pública provocan un deterioro en la salud de la población; aumentando el riesgo de un muerte prematura.
Es un crimen cuando el paro provocado por el capitalismo, está llevando a los españoles e inmigrantes a la pobreza y la exclusión social: Miseria, hambre, frustración y desamparo.
Los recortes en la Educación Pública suponen un crimen contra nuestra juventud. Toda una generación perdida.
El crimen más execrable por el empecinamiento del Gobierno, es el de los desahucios. Esto es demagogia en boca del Partido Popular. El esperpento está servido cuando los jueces y la policía sacan a palos y con violencia a familias enteras en cumplimiento de la ley. Una ley que solamente consideran justa, los bancos y la derecha.
La lista es interminable pero no me resisto a omitir la perversa ideología del PP que sigue sumiso a la tiranía de la Europa del Norte, sin invertir en crecimiento y en investigación. Y sobre todo en insumisión haciendo una piña con su pueblo. La corrupción en España es el peor de los crímenes. Mientras estas consideraciones son tachadas de demagógicas, estoy buscando la palabra que no alarme tanto a los hipócritas criminales.


sábado, 2 de febrero de 2013

FIESTAS ANCESTRALES


¡Viva La Candelaria!
¡Viva San Blas!
Almonacid del Marquesado

Por Pedro Taracena



Fiestas de La Candelaria y San Blas. Me han hecho vivir unos momentos auténticamente de evocación medieval. Situación de fuerte ruptura con el aquí y ahora de nuestro siglo XXI. Los endiablados se entregan durante días a una danza sensual, enloquecida y ensordecedora, que cuando se encierran en el templo parroquial de Santiago Apóstol, me han hecho sentir sensaciones y emociones nunca percibidas. Nuevas y ancestrales en un mismo instante. Aún conservo en mis tímpanos, la atronadora percusión de seiscientos cencerros. De todos los tamaños, al ritmo de una endiablada danza. Hacían estallar los muros de la pequeña iglesia jacobea. Chocante e impresionante a la vez, la piña formada por los endiablados y su pueblo, entrelazándose al mismo tiempo con el baile de las danzantas, al paso del cortejo. Los pasacalles, las procesiones y los desfiles callejeros, siembran un mosaico de colores al son del estruendo de los pesados cencerros y las ligeras esquilas y cascabeles.
La jornada del día 2 de febrero está dedicada a honrar a la Virgen de la Candelaria. Los atuendos de los diablos se adornan con charros colores y se tocan la cabeza con adornos florales y motivos femeninos. Sin olvidarse del cetro con la esfinge del diablo. Cada diablo se ciñe de un cincho de cuero sujeto por tirantes engalanados con ristras de cascabeles. Según su estatura y edad, se cuelga del cinto cuatro cencerros, aumentando su peso y tamaño cuando el diablo es adulto. En la procesión se corteja a la Virgen de la Candelaria, paseada por la calles del pueblo, en un trono-carroza empujada mayormente por mujeres. La endiablada va y viene hacia la sede virginal formando dos columnas paralelas, danzando todos al mismo ritmo, provocando un estruendo ensordecedor. Cuando el cortejo pasa por una calle en cuesta, una de las columnas se desliza saltando a gran velocidad
, en sentido contrario; volviendo hacia la imagen de La Candelaria. El rostro desencajado por la entrega en la puesta en escena, se acompaña con los brazos abiertos hacia adelante, gritando: ¡Viva La Candelaria! Aunque las voces quedan ahogadas por el son de los cencerros.
El cortejo procesional es una expresión de paganismo y religión, donde los mitos se confunden en una misma realidad medieval: Preside la procesión un estandarte de San Blas o de la Virgen de la Candelaria. Después la doble columna de 150 diablos. Delante de la carroza que transporta la imagen se posiciona el Diablo Mayor. Hasta aquí es como si la endiablada dominara el festejo. Inmediatamente después desfila el clero, las autoridades municipales y la Guardia Civil. Esto nos recuerda que estamos en el siglo XXI. Yal final del cortejo bailan constantemente las danzantas. Es la parte folclórica y lúdica. La puesta en escena de las procesiones, se abren camino entre la muchedumbre del pueblo y visitantes, que participan del evento subidos en tapiales, barbacanas, aceras o haciendo incursiones en el centro de la calzada, desafiando a los diablos cuando bajan dando saltos en honor de sus patronos.
En los pasacalles de las mañanas, recorren por diferentes lugares, las calles y plazas del pueblo los diablos y las danzantas. Y en un momento se entrecruzan unos y otros, dibujando una confusión entre lo religioso y lo pagano. 
En el transcurso de la víspera de la fiesta de San Blas, los tocados floreados de los diablos, se tornan mitras escarlatas, en memoria del San Blas, obispo y mártir de la cristiandad. El endiablado cortejo visita la tumba de sus antepasados en la necrópolis del pueblo. Los diablos revestidos de pontificales, acuden al Campo Santo y rezan un responso dirigido por el Diablo Mayor. Esta secuencia de la fiesta, invita a una reflexión antropológica, difícil de olvidar y compleja de entender. Pero estos eventos se pierden en los siglos del primer milenio, donde el emperador Constantino se convierte al cristianismo y se establece la religión cristiana en la religión del imperio. A partir de entonces los ritos paganos, procedentes de antaño y la vocación cristiana de convertirlo todo en ciclo divino, sometió al pueblo a ser protagonista de su propia iniciativa, no siempre fiel a la teología. Una vez concluido el rito religioso, los diablos regresan al pueblo, rompiendo con el estruendo de los cencerros el crepúsculo del frío atardecer. Las enarboladas mitras airean sobre sus cabezas la cruz bordada en oro y las iniciales del diablo que la lleva. El eco del estruendo en la lejanía anuncia que estamos en la víspera de San Blas. Seguidamente irrumpen en la iglesia y someten a la imagen del santo a una lavada de cara con anís, en memoria de cómo le limpiaron los pastores que hallaron su imagen en el campo. Que parece que fue con aguardiente. 
El día 3 de febrero la tensión emocional y sensual alcanza su fuerza suprema. La cencerrada sube de volumen y las invasiones de los diablos al templo es más atronadora, dejando patente que su líder y patrón es San Blas. En el interior del recinto parroquial se forma una ronda que se ciñe a los cuatro muros del templo, circunvalando la zona central de los bancos. Por allí danzan, corren y brincan los diablos hasta que, el Diablo Mayor estima satisfechas las muestras de cariño al santo homenajeado. Y así a lo largo de casi una semana, la endiablada de Almonacid del Marquesado, conserva incólume una tradición milenaria, pagana y religiosa conviviendo los símbolos del bien y del mal. Ritual donde no se contemplan las postrimerías del hombre (muerte, juicio, infierno y gloria). Tampoco las carnestolendas cuaresmales y mucho menos la lucha de Dios con Lucifer. Es un festejo del pueblo que interpreta su entorno como una forma muy personal de lo trascendente. Lo más importante de su permanencia es que ha resistido el nacionalcatolicismo, y a cualquier intento de intolerancia. No se plantea sacralizar lo pagano, ni tampoco de paganizar lo sagrado. Es el resultado de la imposición fallida de Constantino, de cristianizar el paganismo.


ÁLBUM DE LOS ENDIABLOS Y LAS DANZANTAS














































Imágenes tomadas con una cámara NIKON  clásica con un carrete Kodak Tri X 400

viernes, 1 de febrero de 2013

DILEMA EN EL PP, O, UNA DE MALOS DE SERIE DE TV

Por Isidoro Gracia

Exdiputado



En las series policiacas de televisión hay, casi siempre, una escena en el que el malo, muy malo pero muy listo, ante la exposición de los hechos acusatorios por el poli, o la poli, bueno/a, contesta: interesante teoría, demuéstrelo si puede. A continuación pide un abogado.

Ante la publicación de una contabilidad manuscrita por sus tesoreros, a la cúpula del PP se le han ocurrido unas variantes, lo que puede venir bien a los sufridos guionistas de las series; además del demuéstrese. Variante A: No me consta. Variante B: hay que esperar unas auditorias.

Cuidado que sería fácil para el Presidente y los distintos secretarios saber si, tal y como indica el manuscrito, han ingresado, o no, las importantes cantidades que se les atribuyen “ad personan”, con lo cual pueden dar fe de la existencia por constancia directa. También es fácil constatar si lo han declarado, ellos en su IRPF y el partido en las cuentas presentadas al correspondiente Tribunal de Cuentas. Si no se acuerdan, basta con que llamen a su compañero ministro de hacienda para conseguir una copia de sus declaraciones y al Tribunal de Cuentas indicarle en que página de que documento están reflejados los millones que figuran como ingresos en los ya famosos papeles.

Pues no, en su laberinto sin salida, han optado por lo clásico: ganemos tiempo y mientras tanto, como podemos pagar buenos abogados, nos buscamos una buena justificación con apariencia de legalidad, y trasladamos culpabilidades a la prensa que publica, al partido de la oposición que pide explicaciones, exigimos silencios cómplices incluso en el Parlamento, etc. Se busca la solución que otras veces dio resultado, a ver si algún juez anula alguna prueba, y hasta es posible que, siguiendo ejemplos italianos, incluso propongan legislación nueva que cubra las vergüenzas. La amnistía fiscal, es solo un primer paso, ley confusa del “totum revolutum” y ya se sabe: a rio revuelto ganancia de pescadores.

Es posible que, al contrario que en la TV, la Justicia no condene, pero esta vez los ciudadanos van a tener la última palabra en próximas elecciones, si vuelven a perdonar se harán cómplices de las prácticas hoy conocidas y merecedores ser gobernados por los que son de ellas beneficiarios.