viernes, 24 de enero de 2014

DAVOS: CRISIS, DESIGUALDAD Y DEMOCRACIA

Por Isidoro Gracia
Exdiputado


Foto: Pedro Taracena

Davos: la crisis, desigualdad y la Democracia, un sistema en peligro de extinción

Apenas constatado por el informe de Intermon Oxfan que el 1% de la población mundial se apropia de más renta que el 50% más pobre, comienza en Davos la reunión anual en el que la gran mayoría de los participantes son representantes de ese 1%. Se trufa el conjunto con unos pocos invitados con otra representatividad, al menos en apariencia (políticos, dirigentes de algún organismo internacional, etc.)
Incluso así se cuela en primer plano el escandaloso proceso del incremento de la desigualdad, y la situación de perdida catastrófica de una gran parte de las oportunidades de los jóvenes. No podía ser de otra forma ya que incluso alguien tan poco sospechoso, para los poderosos, como el Centro de Estudios del FMI realizó en 2010 un informe cuyos datos son concluyentes: Una de las causas más importantes de la actual  crisis es el crecimiento de las desigualdades sociales,  la gran concentración de las rentas en los sectores más adinerados, rentas que provienen sobre todo de las rentas del capital, a costa de las rentas de los ciudadanos que en su mayor parte proceden del trabajo, ha determinado un descenso muy notable de la capacidad adquisitiva de la mayoría de la población, forzándola a endeudarse, e incrementado las desigualdades hasta límites insostenibles por el sistema.
 Claro que algunos de los analistas ven los riesgos que esto conlleva: “el desempleo juvenil  es un problema económico, pero también político, porque lo último que quiere cualquier país es tener a un montón de gente joven sin trabajo; es una situación muy peligrosa, con un riesgo de estallido social”. Pero como el objetivo principal no es otro que mantener la acumulación de la riqueza, el sistema que permita esto pasa a ser una anécdota, si puede sostenerse con fuerza pública.  Así pues la ecuación que nos venden, por todos los medios, de democracia igual a capitalismo, nunca se ha cumplido, de hecho a lo largo de la crisis se ha conseguido acuñar, como mera consiga a aceptar,  justo la inversión de los términos: capitalismo igual a democracia.
Y esto es así porque los factores y medios que condicionan cualquier elección (medios de comunicación, dinero dedicado a campañas, cultura populista frente a formación, etc.) están, en su mayor parte en manos de multinacionales, entidades financieras y especuladores poderosos individualmente o en asociación. Todo ello ha devenido en democracias imperfectas en las que los electos se ven condicionados a servir los intereses, no de sus representados y electores, sino de las minorías que detentan los medios que les permiten ganar elecciones.
El que las propuestas de Davos abunden en lo que provoca desigualdad, por ejemplo mayor flexibilidad laboral e incluso limitar el acceso a la educación superior a los jóvenes, solo puede indicar que los que se consideran dueños del mundo, no se van a dar por satisfechos hasta llegar a un sistema, sea este o no democrático, que les permita disponer de esclavos y siervos que acrecienten sus riquezas. Entre dinero y derechos la apuesta es clara y muy evidente.
¿Tiene esto solución sin llegar al estallido social?
Túnez, Egipto, Ucrania, Siria, etc. y ejemplos cercanos indican que quizá estemos más próximos a ese estallido que lo que los analistas creen.
Es evidente que de otras crisis y situaciones graves se ha salido, y no solo de aquellas con consecuencias catastróficas solo sobre la economía, piénsese en las salidas de las abundantes guerras. Pero en todas las ocasiones ha habido una realidad: para salir, alguno de los poderes implicados ha cedido todo o parte de su poder y bienes, a otros poderes y/o al conjunto de ciudadanos.
Recordemos la abolición de la esclavitud, la supresión del apartheid, la superación de la servidumbre, la caída de algunas dictaduras. Cierto es que quedan restos de esclavitud, discriminación y abusos, pero no es menos cierto que los minoritarios amos, nobles y otros poderosos tuvieron que perder privilegios, bienes, y en ocasiones alguna cosa más, para que la mayoría de los humanos fueran más libres e iguales, siempre hasta cierto grado. Y ahora viene la pregunta clave: ¿Cómo se consiguió que esos poderosos cedieran?, respuesta: siempre por el uso de la fuerza de la mayoría, organizada como ejército, sindicato o partido político.
Esta vez el diagnostico es claro, quien desata esta crisis son los abusos de una minoría perfectamente identificada, grandes especuladores, dirigentes de bancos, aseguradoras, fondos de inversión y agencias de calificación. También es claro que siguen abusando y en vez de pagar por sus maldades se aprovechan, aún más, dictando al resto del mundo lo que se debe de hacer en esta situación.
Desde estas democracias imperfectas aún existen posibilidades de corregir el rumbo de la historia, si mediante el uso del voto y resto de derechos civiles y políticos, como el de asociación y manifestación, la mayoría de ciudadanos pasan a ser entes activos en defensa de sus derechos será posible que en vez de que los que abusan de la democracia, hasta acabar con ella, sea la democracia la que acabe con ellos. Y que no queden dudas que son las dos únicas alternativas posibles, una vez roto el contrato social.
Puede hacerse de forma pacífica mediante un programa político refrendado en urnas, con medidas tales como: convertir en delictivo cualquier trato con los paraísos fiscales (cuyo única y exclusiva existencia se justifica en la evasión de impuestos), la corrección del descontrol existente en la economía meramente especulativa, con la creación de tasas a los movimientos financieros, la protección de la economía productiva apartando de los mercados de futuro los elementos esenciales para la vida como los alimentos, o retomando la presencia pública en sectores como la energía, etc.
Cierto es que existen otras formas de cambiar la historia, la Revolución Francesa es un buen ejemplo, lo que ocurre en Egipto y resto de la llamada primavera árabe, lo que está solo en sus comienzos en Ucrania, o por poner ejemplos menos dramáticos y próximos, lo que pudo suceder a raíz de una mera operación especulativa menor en un barrio de Burgos, son otros ejemplos de cómo tratar a los abusones. Como muchos de los que pertenecen al club del 1% tienen similitudes muy evidentes a los que fueron objeto, de los que establecieron aquello de la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad, sería cuestión de plantearse si la terapia necesaria en este momento tendría que ser de un nivel y extensión similar.



viernes, 17 de enero de 2014

CRÍMENES DE GUANTE BLANCO, CRÍMENES SIN GUANTES




HOMENAJE A LOS CIUDADANOS DEL BARRIO DE GAMONAL

Por Pedro Taracena

Los acontecimientos que se están viviendo en Burgos, a partir de que aparece el primer incendio provocado, han saltado los muros de la ciudad. En el resto de España y en el mundo, Burgos ha dejado de ser famosa solamente por su magnífica catedral, sino que se la sitúa en el mapa por hechos vandálicos; quemando contenedores de basura situados en la calle, una oficina móvil de las obras que pretende transformar una avenida en un bulevar, y por destrozar sucursales bancarias ubicadas en ese mismo lugar.




Los hechos están ahí y a la hora de valorarlos cada cual está llevando el ascua hacia su sardina. El pueblo y las sensibilidades de la izquierda política, comprenden a los manifestantes y sus reivindicaciones, por el déficit democrático y humano que el Alcalde de Burgos está teniendo con su ciudad. Y las derechas y sus medios de propaganda, que son muchos y muy potentes, se dedican a criminalizar a los manifestantes, condenando la violencia como si fueran los únicos que tienen sensibilidad para condenarla.




Cuando el pueblo se siente tiranizado sus reivindicaciones se radicalizan. Radicalización que si se interpretara de forma interesada y torticera y se confundiera con extremismo y violencia, se estaría criminalizando toda reivindicación y protesta pacífica. Esta radicalización debe de entenderse encaminada hacia la raíz del problema para solucionarlo. Los burgaleses han puesto en escena las consecuencias de la falta de sensibilidad del Gobierno del Estado y el Gobierno Municipal por no cumplir la primera esencia de la Constitución: “España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político”.




Solamente una interpretación interesada y corporativista en el peor de los sentidos, puede mezclar la conducta de los violentos, siempre y en todo momento detestable, con los manifestantes pacíficos que defienden sus derechos constitucionales. ¡Qué visión más simple y a la vez interesada es globalizar el crimen! Por una lado están los hechos vandálicos contra el mobiliario urbano que es de dominio público, y por el otro contra los bancos que son privados, con algunas excepciones. ¿Por qué se atenta en este caso contra bienes municipales y entidades bancarias? Porque los violentos piensan que son los enemigos del pueblo, y a juzgar por las conductas del Alcalde de Burgos, causante de su descontento, y los banqueros instalados en ese barrio, causantes de los desahucios,  tiene una lógica aplastante. Contra unos crímenes de guante blanco, otros crímenes sin guantes.  Sí, c r í m e n e s. Si alguien se escandaliza en un alarde de hipocresía, no será por ignorancia de las acepciones de la palabra crimen, porque la Real Academia Española es clara.




El Gobierno decreta leyes legales pero injustas que producen crímenes. Sí crímenes. Crímenes contra la salud pública. Crímenes contra la educación pública. Crímenes contra el amparo de personas dependientes. Crímenes contra los niños que pasan hambre. Crímenes con resultado de muerte contra la asistencia sanitaria cercenada. Crímenes contras las familias que están en la calle en la más estricta miseria. El mayor crimen lo comete Rajoy cuando, para atacar el separatismo catalán, se erige en el mayor defensor de la Constitución. Todos estos crímenes son legales pero crímenes a la postre. La moral no entiende de legalidades y el Gobierno y el partido que lo sustenta no son inmorales, son amorales, que hay diferencia.



¿Alguien puede discernir entre los crímenes de guante blanco y los crímenes sin guantes? Sólo se dejan engañar “los suyos” porque les interesa: Los empresarios, los banqueros, los caciques, los obispos, empezando por el que ocupa la cátedra de Burgos, los medios de comunicación, salvo excepciones y el Rey. Sí el Rey, ya está bien de tener un monarca fosilizado por el franquismo, que “no sabe, no contesta”. Mientras su pueblo se desangra… El objeto y sujeto de la Constitución Española es el ser humano, no las instituciones y mucho menos el mobiliario urbano y los edificios bancarios. ¿O es que hemos perdido el norte, señor de los guiños embusteros?






miércoles, 15 de enero de 2014

LLUEVE EN ESPAÑA Y GALICIA, MUCHO, PERO FALTA AGUA Y PANTANOS, MUCHOS




Por Isidoro Gracia
Exdiputado

 En contra de lo que las apariencias indican en Galicia y el resto de España hace falta agua y pantanos para garantizar los mínimos vitales de un país desarrollado. También es solo aparente la teórica sobrexplotación de algunas cuencas fluviales.
Ya sé que no es políticamente correcto sostener la afirmación del título,  especialmente desde Galicia y en estas fechas de ciclogénesis explosivas, pero no me resisto a intentar que las razones, que expongo a continuación, merezcan al menos el estudio de los responsables que tienen la obligación de tomar las decisiones que garanticen un futuro de bienestar a los gallegos.



Razón a - El hombre como especie forma parte de la ecología, está acreditado que necesitamos del uso de las tecnologías duras e intensivas y en consecuencia soy partidario de su uso, al menos que alguien me convenza de la bondad del método que habría que utilizar para seleccionar los millones de personas que sobrarían en Europa (más de la mitad según algún estudio) o del grado de desarrollo del que debemos prescindir, en el caso de renunciar a esa tecnología.



Razón b – El agua es algo más que un recurso, hay que valorarla también como un patrimonio que aumenta día a día su valor y no solo en lo económico. No tiene lógica que el Galicia recojamos y regulemos menos del 20% del agua que la naturaleza nos dona, solo el 10,5% si nos referimos a la cuenca Galicia- Costa donde se concentra el 70% de la población y algunas veces ya se pasa sed, por ejemplo, en 2006 en todo el Salnés y zona del Umia (que hoy amenaza con inundaciones), en la primavera y verano de 2011 en Pontevedra o el área de Ferrol, o en Gondomar hace solo 6 meses. Si queremos garantizar un futuro confortable para nuestros hijos es imprescindible dominar el recurso y aumentar el patrimonio. Los gallegos y resto de españoles del futuro tienen derecho a beber y disponer de agua en cantidad y calidad suficientes.



  Razón c – En el conjunto de España el 80% de los recursos hídricos se destinan a la agricultura, en Galicia la cantidad hoy no es significativa, pero si se cumple una pequeña parte de las previsiones del cambio climático nuestras necesidades se aproximaran a la media española. Los gallegos y el resto de españoles del futuro tienen derecho a comer adecuadamente.
Razón d – Somos extremadamente deficitarios en energía primaria, solo disponemos de las renovables, donde la hidroeléctrica es la de mayor calidad. Por otra parte, ¿cómo convertir los parques eólicos en parte integrante de un sistema fiable sin una capacidad  de bombeo suficiente? Necesitamos imperiosamente de toda la energía propia, para mantener un mínimo de autonomía a la hora de las decisiones sobre nuestro desarrollo.



 Razón e -  Medioambiental. ¿Alguien puede sostener que un Kw. hidráulico impacta más en el medioambiente que un Kw. producido con carbón importado, todo el ciclo incluido? O que ¿el agua embalsada no es un medio ambiente propicio para la vida?
Otro tema es quien tiene que administrar ese recurso, según mi modesta opinión la participación de manos públicas es lo más conveniente y deseable, los datos de coste y calidad de informes recientes del Tribunal de Cuentas lo demuestran y la des-privatizaciones del agua de Berlín  o Paris lo apoyan.
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Imágenes de Pantanos de España y Galicia

sábado, 4 de enero de 2014

EL PERDÓN


Por Pedro Taracena



Las autoridades del Estado no están legitimadas para pedir a los asesinos de ETA que pidan perdón a sus víctimas. Sin embrago el pueblo español sí está moralmente acreditado para exigir, no solamente el perdón por sus crímenes, sino que reconozcan  que eligieron como víctimas para cometer su barbarie a personas ajenas al conflicto.



El Estado actual jurídico y legal emana de la Constitución Española de 1978. Sin embargo el Estado existente en España desde 1939 fue un estado injusto e ilegítimo. España desde 1939 hasta 1978 no fue desde ningún punto de vista un Estado de Derecho. Fue una dictadura ajena a la libertad y la democracia. Los vencedores de la Guerra Civil impusieron una transición vergonzosa; dejando impunes los crímenes de lesa humanidad cometidos por el gobierno despótico. El nuevo Estado democrático jamás condenó al viejo Estado dictatorial. El poder evolucionó como si de un mismo Estado se tratara. Hoy las autoridades democráticas del Estado, lejos de condenar la dictadura, niegan a sus víctimas la sal y el agua. Es decir, la memoria, la dignidad y la justicia.



Después de las excarcelaciones de etarras producidas por la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, las autoridades españolas, lejos de acatarla y reconocer que el culpable es el Estado Español, se han atrevido a tratar el fallo de injusto. La Defensora del Pueblo escandalizándose de las consecuencias de tal sentencia, interpela al Gobierno que ha permitido tales excarcelaciones. En estos días  un juez ha autorizado un evento convocado por expresos etarras como ajustado a la legalidad vigente, y es comprensible que las víctimas del terrorismo estén en contra de todo aquello que los expresos de ETA, realicen o expresen que no sea hincarse de rodillas y pedir perdón. El pueblo español está con ellos y formamos una piña al lamentar, que la mala legislación franquista haya provocado la sentencia de Estrasburgo.



Pero que el Gobierno y sobre todo el insigne Ministro del Interior se rasguen las vestiduras ante el “aquelarre en el antiguo matadero”, calificándolo de “repugnante” y “deleznable”, es la expresión del esperpento franquista al cual nos tienen acostumbrados estos caudillos salvadores de la patria y de la unidad de España.



Es preciso explicar por qué las autoridades españolas no están legitimadas para pedir a los terroristas que pidan perdón por las víctimas. El Gobierno estaría legitimado si hubiera tratado por igual a todas las víctimas de la tiranía estatal y terrorista. Mientras las autoridades no condenen el franquismo y apoyen a sus víctimas como lo hacen con las víctimas de ETA, las palabras “repugnante” y “deleznable” suenan a hipocresía y complicidad. El Partido Popular a través de su dinastía garantiza el nexo entre los dos estados, el ilegítimo de Franco y el legítimo de la Constitución. Su postura resistente a condenar el franquismo, les sitúa en una postura doblemente inmoral. Porque esta dinastía procede de un régimen ilegal e injusto: Franco, Fraga, Aznar, Rajoy… y porque han establecido un trato “repugnante y deleznable” en el reconocimiento a las víctimas del franquismo. El peor de todos que es el olvido.


Grupo escultórico: Juan de Ávalos

Fotos: Pedro Taracena