lunes, 12 de mayo de 2014

CRÍMENES CONTRA LA NATURALEZA URBANA


EL LUGAR DE LOS CRÍMENES




Por Pedro Taracena

El Excelentísimo Ayuntamiento de Madrid ha tenido a bien talar una serie de árboles, concretamente olmos, de más de cincuenta años de vida. Todos ellos estaban situados en las calzadas adoquinadas de acceso a los diversos bloques de casas; cruzando este para qué donde se encuentra una cancha de deporte. Estos accesos facilitan la evacuación de enfermos a través de las ambulancias y la llegada de los coches de bomberos en caso de incendio, así como los coches patrulla de los diferentes Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. De ninguna manera para el acceso y aparcamiento de los coches privados. Hace más de veinte años se acondicionaron estas sendas adoquinadas respetando la arboleda existente, de forma que los vehículos pudieran esquivar sin dificultad la ubicación de los árboles dentro de la calzada de servicio.

Este reportaje es elocuente y habla por sí solo del salvajismo institucionalizado del  Ayuntamiento de Madrid. Cada año los madrileños sensibilizados por la naturaleza urbana, nos echamos a temblar en la época de la poda porque es un crimen repetitivo. 







EL ÁLBUM DE LA VERGÜENZA MUNICIPAL

























 


















 Reportaje fotográfico: Pedro Taracena


sábado, 10 de mayo de 2014

LOS PUEBLOS TIENEN EL GOBIERNO QUE MERECEN

Por Isidoro Gracia

Exdiputado

Los pueblos tienen el gobierno que merecen y los ciudadanos de la UE nos estamos ganado el próximo a pulso.


Empieza el periodo electoral de las Elecciones Europeas y partidos políticos, medios de comunicación, comentaristas y tertulianos varios, ocupan la práctica totalidad del tiempo de debate a los temas locales de cada estado, olvidando lo básico: Cual es el primer objetivo de la creación de UE, antes CEE.
Clinton llegó a presidente de USA en buena parte gracias a una frase: Es la economía, estúpido. Me permito copiar la idea e interpelar a mis conciudadanos: Estas elecciones son mucho más que la economía,……
Respecto a la frase del político ultraconservador conservador, de cuyo nombre no quiero acordarme, prefiero la versión de Vargas Llosa: “Por regla general, los pueblos tienen los gobiernos que merecen tener, aunque luego se arrepientan."
Información antes de opinión
Para no caer en lo mismo que critico empecemos por lo básico. El primer y casi único objetivo inicial de  la UE, antes CEE, era y aún es evitar las guerras entre vecinos. Los acuerdos sobre carbón, acero, energía atómica, comercio y economía, etc. solo eran y aún debían ser meros instrumentos, medios, para conseguir el gran objetivo.
Los datos esenciales de las elecciones son: Los aproximadamente 375 millones de posibles electores, elegiremos 751 eurodiputados, que influirán decisivamente en los intereses y derechos de más de 500 millones de ciudadanos y decidirán quien preside la Comisión.




Avance de resultados
Las encuestas locales no dejan de ser árboles, que no permiten ver el bosque de una realidad que ya hemos constatado es mucho más importante que los incentivos a la agricultura, las cuotas de pesca, las inversiones en infraestructuras o la política energéticas, e incluso que la moneda única, por ello acudo a una fuente algo más neutral, e interesada que los CIS de cada país, los sondeos de PollWatch, iniciativa de una organización independiente (Votewatch Europe) que promueve el debate y la transparencia en la UE. Según esos sondeos el proceso electoral arranca con los siguientes datos sobre posibles resultados:
El Partido Popular Europeo (PPE) alcanzará los 213 eurodiputados, por 208 de los socialdemócratas(S&D)  Por su parte, el tercer grupo en el Parlamento Europeo, los liberales y demócratas (ALDE) conseguirían 63, mientras que la Izquierda Unitaria (GUE/NGL) tendría 49, los Verdes 41 y los conservadores y reformistas del ECR 39. El sondeo pronostica que la líder del Frente Nacional francés,  conseguirá formar grupo parlamentario con un total de 38 escaños a partir de sus propios sufragios en Francia y los de otros seis partidos europeos de extrema derecha de Holanda, Italia, Austria, Bélgica, Suecia y Eslovaquia.
Si a eso sumamos los euroescépticos del Reino Unido y los nacionalismos excluyentes, españoles, finlandeses, griegos, holandeses, etc. veremos que alcanzar la mayoría en el Parlamento Europeo, que resulta ser de 376, solo tiene una fórmula clara (PPE + S&D). Sin embargo la suma izquierdas varias solo superaría fácilmente a la suma de derechas varias, si y solo si en ella se prescinde de los 38 escaños del posible grupo de extrema derecha.
A modo de conclusión
En las democracias formales los ciudadanos tienen, ocasionalmente, oportunidades para defender sus intereses colocando en los gobiernos a las fuerzas políticas que lleven en sus programas las propuestas que les sean más próximas, o rechazando aquellas que les hayan engañado, a veces de forma muy burda, caso claro de muchos de los actuales gobiernos, por lo que si no aprovechan esas oportunidades se hacen responsables, o cómplices de lo que les suceda. Volviendo a Vargas Llosa: "Los pueblos a veces se equivocan, y a menudo la pagan caro”.
El 40 % de participación que auguran las encuestas indican algo más que una equivocación, necedad e insensatez, según un clásico español, Baltasar Gracián: “Para gobernar locos es menester gran seso y para regir necios, gran saber”. Y la verdad, yo no encuentro seso y saber suficiente en los candidatos que conozco, para tanto necio e insensato abstencionista.
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viernes, 2 de mayo de 2014

¿Qué le cuesta al ciudadano la Unión Europea y qué recibe a cambio?


Por Isidoro Gracia
Exdiputado




 Las Elecciones al Parlamento Europeo están a la vuelta de la esquina. En el escaso debate existente están sobre todo cuestiones locales de cada estado y todas aquellas medidas desagradables que los gobiernos pueden cargar a “los burócratas” de la UE. Craso error, los ciudadanos nos jugamos mucho más con los resultados.
Yo creo que una buena aproximación a la decisión de votar, y qué votar, sería la misma con que cualquier persona afronta un negocio: cuál es la inversión y esfuerzo necesario, qué objetivos lograr y qué beneficios se esperan de ellos.
Este negocio, que empezó con 6 Estados socios en 1957, con el Tratado de Roma, hoy tiene 28, regidos por el Tratado de Lisboa de 2009, y somos beneficiarios o sufridores más de 501 millones de ciudadanos. Tenía, y aún tiene, un objetivo principal, en apariencia simple: evitar que siguiéramos matándonos. La historia de esto que llamamos Europa, geografía, estados, personas  con sus identidades, etc., ha sido, hasta hace muy poco y durante miles de años, la historia de las guerras y batallas libradas en su territorio para que una parte de sus habitantes pudiera dominar al resto; durante siglos, en nombre de sus dirigentes, o de sus religiones, o de su “superioridad” de raza o cultura, algún colectivo ha iniciado la matanza de otros colectivos diferentes para someterlos por la fuerza. Por el momento el objetivo se ha alcanzado razonablemente bien.
¿Qué nos cuesta a cada ciudadano europeo en 2014, la, según los más críticos y opuestos al proyecto UE, costosa y pesada burocracia de la Unión?
Con los presupuestos aprobados 0,71 €/día. Sí, 71 céntimos. Como hace falta perspectiva comparemos la cifra con la de Xunta, también según presupuestos del presente año serán 10, 25 €/día a cada uno de los 2,7 millones de gallegos. O sea menos que un café o 3 cigarrillos.




¿Qué ha significado, al menos hasta hace poco, ser ciudadano europeo?
Hoy día el ámbito de la Unión Europea es el  espacio del mundo donde se goza de un mayor grado de libertad y se disfruta de un estado de bienestar aceptable por la mayor parte de sus ciudadanos,  no existe ningún Estado o conjunto de Estados que supere esto, es decir todas las alternativas de organización política hoy vivas dan peores resultados, que los que da la actual U.E.
Cierto es que, las entidades dirigentes de la UE, Consejo, Comisión, Tribunal de Justicia,  BCE y, en algo menor medida, el Parlamento, al socaire de la crisis han promovido, e incluso exigido, sacrificios que están deteriorando el Estado de Bienestar, pero que no es menos cierto que la relación de fuerzas existentes en esas entidades es fruto de elecciones democráticas, que colocan al frente de los gobiernos de los Estados partidos que imponen, por mayoría, sus orientaciones políticas.
Que del deterioro de la situación de muchos ciudadanos se culpabilice a “los otros socios”, hace que reverdezcan populismos y nacionalismos, similares a los que llevaron a la necesidad de la elaboración del primer tratado, origen de la actual UE, no pueden hacernos olvidar que en democracia que las mayorías deciden, incluso si están equivocadas. En esta empresa, de 501 millones de socios, es razonable que sea más fácil alcanzar mayorías por quien gobierna a más de 80 millones de ciudadanos que quien lo hace a 47, o, solo a  3.




El Parlamento que se va a elegir va a tener mayor posibilidad de influir, en las decisiones de los entes europeos que han venido marcando el rumbo de las políticas económicas y sociales, a pesar de que su aval democrático es menor que el de la Cámara parlamentaria, incluso la mayoría resultante será decisiva en el nombre del presidente de la Comisión.
La fallida Constitución Europea llegaba algo más lejos, pero los adversarios de una Europa mejor avenida (Multinacionales, USA, iglesias varias, nacionalismos mal entendidos  e ideologías excluyentes) consiguieron atrasar y limitar pasos de integración, al menos en el ritmo.
Así pues, si se quiere influir en quien pone los denostados deberes y recortes, o, alternativamente, incentivos que impulsen economía y bienestar, y sobre todo en evitar volver a tiempos de batallas con los vecinos, aun cuando sea  a medio o largo plazo, el participar y acertar en quien se encarga, parece un ejercicio de supervivencia con cierto grado de confort.