sábado, 27 de abril de 2024

LAS FAKE NEWS

 


LAS FAKE NEWS


Ensayo

Alfonso Pelayo y Pedro Taracena

1. Base del ensayo

Artículo 20 de la Constitución

Se reconocen y protegen los derechos:

a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.

b) A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica.

c) A la libertad de cátedra.

d) A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.

El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa.

La ley regulará la organización y el control parlamentario de los medios de comunicación social dependientes del Estado o de cualquier ente público y garantizará el acceso a dichos medios de los grupos sociales y políticos significativos, respetando el pluralismo de la sociedad y de las diversas lenguas de España.

Estas libertades tienen su límite en el respeto a los derechos reconocidos en este Título, en los preceptos de las leyes que lo desarrollen y, especialmente, en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud y de la infancia.

Sólo podrá acordarse el secuestro de publicaciones, grabaciones y otros medios de información en virtud de resolución judicial

2. Periodistas y no periodistas

Diferencia entre periodistas, tertulianos, comentaristas, analistas, politólogos, sociólogos, economistas, historiadores, especialistas y una larga relación de profesionales de las diversas carreras universitarias, escuelas de negocios, de música o bellas artes, Etc. Etc.

Dentro del periodismo están los diferentes oficios que permiten al profesional de los medios, diversos ángulos desde donde enfocar la información. En este punto la información es la relativa al artículo 20 de la Constitución:

Línea editorial del medio

Columnista

Artículo de fondo

Cartas al director

Opinión del lentor

Corresponsales

Crónicas

Reportajes monográficos

Ensayos breves

Crítica literaria

Teatro

Cine

Deportes

Sociedad, etc.

3. Publicidad versus Comunicación

Es preciso marcar la diferencia entra la PUBLICIDAD y la COMUNICACIÓN. Es decir, la INFORMACIÓN (Art. 20 de la Constitución) y la PROPAGNADA (Negocio publicitario de un producto o servicio) o PROPAGANDA POLÍTICA o COMENTARIO POLÍTICO IDEOLÓGICO 0 de otra naturaleza.

4. La Libertad de Expresión

La libertad de prensa en un país democrático debe de huir de estos vicios:

1. La Dependencia real de todos los poderes del estado. Facticos y legales; entendiendo por el poder fáctico aquel “sector de la sociedad al margen de las instituciones políticas que ejerce sobre aquella una gran influencia, basada en su capacidad de presión; p. ej., la banca, la Iglesia, los medios de comunicación”.

2. El corporativismo en sus dos vertientes: “Doctrina política y social que propugna la intervención del Estado en la solución de los conflictos de orden laboral, mediante la creación de corporaciones profesionales que agrupen a trabajadores y empresarios. Y por supuesto, tratándose de un grupo o sector profesional, la actitud de defensa a ultranza de la solidaridad interna y los intereses de sus miembros.

3. La ausencia de crítica y de autocrítica. Se entiende entre los profesionales de la INFORMACIÓN.

5. La Crítica

La CRÍTICA y LIBERTAD DE EXPRESIÓN

Dentro de un estado de derecho la crítica puede y debe ser ejercida por todos los ciudadanos. La crítica constructiva e informativa para el ciudadano solamente tiene como límites, los límites de la verdad contrastada. El Parlamento controla al Gobierno. Pero los tres poderes del estado pueden ser objeto de crítica. Sí, cuestionamientos y críticas incluyendo a la monarquía y discrepancias con las sentencias judiciales, aunque deben de ser acatadas por los condenados, que pueden recurrir.

6. La Información falsa frente a la Información veraz

LAS FAKES NEWS

Las falsas noticias elaboradas y divulgadas faltando a la verdad, es el atentado flagrante al artículo 20 de la Constitución Española. Las fakes news no son exclusivas de particulares y medios de comunicación. Son también ejecutadas por los grupos de presión y los llamados lobbies. Hubo un tiempo en que las mentiras, los bulos y las historias de famosos, eran exclusivas de la prensa del corazón. Pero en la actualidad están a la orden del día en las redes sociales, que han venido para quedarse y para crear y divulgar igual o más que los medios tradicionales, las denominadas fakes neuws.

En estos días los medios tradicionales se han rasgado las vestiduras porque el Gobierno desea poner freno a las falsas noticias. No obstante, antes de abordar este delicado tema es preciso hacer un diagnóstico del comportamiento de los medios de comunicación públicos y privados, durante los 40 años de Transición.

7. El Gobierno y los Medios de Comunicación

Estos últimos años nos han servido de catalizador para desenmascarar la farsa que montamos con el llamado consenso o pacto constitucional. Una transición que comenzó siendo modélica y ahora ya nadie menciona ese epíteto. Los medios de comunicación quedaron amordazados por la oligarquía que sustentó la dictadura, la monarquía y tuteló la Constitución y quieren permanecer con ese poder de democracia devaluada: El Franquismo, el Ejército, la Iglesia y los Caiques. Los medios que sirven al amo que les paga, han creado un NODO (Noticias y Documentales) como continuación del implantado por el mismo dictador Franco.

España ha sido y sigue estando amordazada. En España se han confundido la Legitimidad con la Legalidad y la Legalidad con la Justicia y se sigue trabajando para que estos equívocos sean aceptados por la sociedad.

Ahora, ante la iniciativa del Gobierno de poner freno a las noticias falsas, esta prensa embustera históricamente y sin cuestionar el antidemocrático y corrupto Régimen del 78 y el poder irrefrenable que quiere tener avalado por bancos y otras empresas internacionales, pone el grito en el cielo, pregonando que es un atentado a la libertad de expresión.

El dilema está sobre la mesa. En un extremo el Gobierno que quizás no sepa darle forma a esta cuestión, para emprender una acción que esté de acuerdo con el artículo 20 de la Constitución, enfrentado a unos medios de comunicación que siempre han ignorado el contenido del mencionado artículo 20 de nuestra Carta Magna.

El debate está servido y manipulado por estos medios que quieren más poder…

Reflexiones sobre el mito del Cuarto Poder

“Las licencias de televisión y radio son concedidas por la clase política. Por tanto, salvo raras excepciones, las televisiones y radios siempre han defendido los intereses políticos, ocultando hechos escandalosos como la violación de la Separación de Poderes, la estafa piramidal de las pensiones públicas, la corrupción asociada a la intervención del suelo, etc.

Estos dos medios, probablemente los más importantes, no han cumplido su función de controlar a los tres Poderes del Estado, salvo contadísimas excepciones.

La prensa escrita no estaba sometida a licencias concedidas por los políticos, pero probablemente nunca ha podido sobrevivir sin la ayuda directa de estos. Imprimir y distribuir un periódico por todo un país a diario es un negocio caro y más en esta época tecnológica. Dos de las principales fuentes de ingresos de los periódicos han sido siempre la publicidad de las administraciones y empresas públicas y la compra de grandes cantidades de ejemplares a diario por parte de todo tipo de organismos y empresas públicas”.

El poder comunicativo sostiene mucho más poder actualmente; en un mundo donde la inmediatez es importante, gracias a Internet, se muestra como un difusor y propagador de noticias, opiniones, comentarios, debates, cultura, etc. o bien todo lo contrario: desinformación, falsedades, bulos…. Actualmente, los medios controlan y definen muy bien el lenguaje, creando opiniones, ideas que a veces cuesta contrastar o puntos de vista políticos de un determinado sesgo, empresa, partido político, etc. El poder siempre ha utilizado a los mas media y los ha tenido a su lado, siendo amplificadores de luchas internas o ideas concretas.

Se les da un contexto definitivo a las noticias, creando una idea colectiva concreta, asimilable por una sociedad saturada de información: información dada a medias, sesgada, manipulada, ideologizada, con claros interés de crear opinión, etc. Pongamos un ejemplo: Los presupuestos del estado actuales. No se está debatiendo si el dinero que se da para Sanidad es una cantidad adecuada o no, se debate quien ha apoyado y se envía la idea de éstos y aquellos son amigos y se juntan. Lo lógico es votar y cada partido que explique qué ha votado. Entonces ¿por qué ese debate sesgado en la sociedad de quién ha votado? ¿Por qué no se está dando información de como quedan los presupuestos y en qué medida llegan o no a la ciudadanía?

La televisión, como medio masivo, aporta debates políticos más vaciados de contenido y sesgados hacia intereses de medios de comunicación que se han apoderado de partes sociales e ideológicas, informativas y culturales de la sociedad, haciendo que estos medios sean puro consumo social y que las mediciones de sus audiencias, le den un respaldo y una verosimilitud que no les da el debate como tal. El debate se ha vaciado de contenido.

De ello deducimos, que estos medios crean juicios, elaboran ideas y se hacen portavoces de una realidad que equivocan y juegan con su concepto de poder y con una información veraz, pero sesgada.

Según la Declaración de los Derechos Humanos de 1948 promulgada por la ONU en su artículo 19, consagra la libertad de expresión y de opinión: “todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”.

Esta Declaración hace que la prensa sea una función social que ayude a las sociedades a percibir la realidad a través de las noticias, una libertad esencial para el ser humano actual, que pueda ser capaz de acceder a su derecho de estar informado, pero este derecho debe ser tratado con el mayor respeto y rigor, ya que ejercido de una forma partidista y direccionada se puede convertir en un “arma” que mueve y modifica sociedades al antojo de quién lo promulga. A partir de aquí, debemos buscar la conducta ética de la persona periodista que relata e informa.

Pongamos otro ejemplo: Las Fake News y daban en la Alemania pre-nazi, no es algo nuevo, hace tres mil años, cuando los sacerdotes de los faraones preconizaban los eclipses solares y manipulaban a la población con ellos. (Ver la película Faraón de Jerzy Kawalerowicz).

María Javiera Aguirre Romero (Santiago de Chile, 1978) en su último ensayo “Ética de los medios de comunicación”, Herder Editorial, afirma que los medios de comunicación deben cumplir con su función social o pueden correr el riesgo de desaparecer como tales. De no recuperar su función fundamental, podrían terminar siendo solo una fuente de entretenimiento más, como las telenovelas o los programas de reality-show. Curioso, que estos medios, mayoritariamente, cada día incluyan más noticias de la llamada vida rosa o vulgus vitae. Telebasura.

Reivindicar esa ética, debe ser parte imprescindible para que la prensa y medios de comunicación de un país, tengan una función de transparencia y democracia. Aguirre Romero aboga por una ética aplicada, pues se aplica a los contenidos; implica una ética profesional; asimismo involucra la ética de la empresa de los medios.

La prensa debe de hacer y satisfacer el derecho de que la sociedad esté informada para crear ciudadanía que pueda vivir en sociedad, elegir y colaborar en la vida pública. El principal problema que hoy enfrenta a la prensa es su aparente descrédito y falta de legitimidad del trabajo periodístico, así como la ausencia de condiciones que lo resguarden adecuadamente para enfrentar los desafíos de la industria mediática, afirma María Javiera.

La base de los medios de comunicación, es dar información relevante y contextualizada, generando formas de pensar amplias ya que la ciudadanía bien informada es una parte básica del componente social y democrático.

Actualmente, los medios han entrado en un mercado económico con conflictos deontológicos y mediáticos. Entiendo que se presentan ante crisis determinadas y hechas por la digitalización y la globalización, haciendo que esa explícita prensa desaparezca porque no sepa actualizarse o democratizar su información, ni transparentarla.

Cada medio debería hacer público su código ético de comunicación e intereses ideológicos, para que la persona espectadora, sepa discernir si quiere esa información o valora otra diferente, debería tener códigos y formas para que las personas espectadoras establezcan comunicaciones con responsables de cadenas y medios y un Código ético de pluralidad y debate que enriquezca a la sociedad. Verdad y precisión, independencia, equidad e imparcialidad, sensibilidad, respeto y responsabilidad son palabras que deberían estar en ese Código ético de todos los medios.

“La televisión también promueve desinformación, manipulación, inseguridad, o linchamiento político, para hacernos ver solo unos aspectos. La ética aplicada a los diferentes medios de comunicación, es un componente clave para el desarrollo del gobierno pues es la base para mantener la integridad y la estabilidad de un pueblo soberano. Para la sociedad, el contenido de los medios de comunicación, está ligado al compromiso de ser éticos, referenciales para una deontología de televisión con la sociedad”. Robert Andrés Casa Torres


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