“PERIODISMO es publicar lo que alguien no quiere que publiques. Todo lo demás son relaciones públicas”. George Orwell puede ser perfectamente el autor de esta breve, concisa y demoledora cita. Periodista, ensayista, crítico y novelista, al autor inglés también se le atribuye la siguiente frase: “En tiempos de engaño universal, decir la verdad se convierte en un acto revolucionario”. Este Blog tiene la vocación de mostrar también la FOTOGRAFÍA COMO ARTE.
viernes, 27 de abril de 2012
AMNISTÍA FISCAL PACTO ENTRE IGUALES... DE GOLFOS
¿Hasta cuándo, Catilina,
abusarás de nuestra paciencia? No voy a transcribir aquí el discurso completo
de Cicerón contra Catilina, ni tampoco voy a escribir en latín el párrafo
completo que, estudiábamos en el antiguo bachiller, pero sí utilizo esta frase
lapidaria contra otra tiranía, el totalitarismo de nuestros días, Rajoy y sus
secuaces. El Gobierno de mayoría absoluta legítimamente elegido por el pueblo,
ni un sólo español jamás hubiera demandado una tiranía contra el débil, como lo
está haciendo el Partido Popular, contra la sociedad actual. No obstante, la
gravedad del problema radica que, con la pantalla hipócrita y farisea de las
instituciones mundiales, las europeas y la imposición de los mercados, no solamente están realizando
recortes que ellos perversamente llaman "reformas", sino que están
cambiando el modelo de Estado del Bienestar que los españoles nos habíamos dado
en democracia. Y lo que es más grave, están desmantelando los derechos sociales
que ni una de sus leyes habían sido promulgadas por sus gobiernos. El Partido
Popular ha fosilizado la Constitución Española y jamás ha legislado en materia
de derechos progresistas, por el contrario los ha recurrido ante el Tribunal
Constitucional. Los trabajadores por cuenta ajena, donde incluyo a los
periodistas que aún defiende esta barbarie, son las primeras víctimas de haber
cautivado su voto, por terquedad ideológica o por fidelidad al franquismo más
repugnante.
martes, 24 de abril de 2012
NECESITAMOS DIRIGENTES RESPONSABLES
Exdiputado
Es una definición de aceptación casi universal que: es responsable aquel que responde por sus actos, asume las consecuencias y aprende de ellas. Incluso en las reuniones de motivación, que las multinacionales utilizan para la formación de sus cuadros dirigentes, se insiste que la clave del éxito de cualquier empresa es la actitud de responsabilizarse de los resultados de nuestras acciones.
Cómo valorar pues a unos dirigentes de unos países que toman sus decisiones porque se las exigen desde países ajenos, aunque poderosos, y entes, solo aparentemente impersonales, como los mercados, con intereses contrapuestos a los de los conciudadanos que prometieron defender y que cuando afrontan los resultados de esas decisiones (más paro, más desigualdad, menos riqueza), esos se justifican en la herencia recibida de sus antecesores (España), o en la excesiva presencia de socios menesterosos (Alemania), el peso de minorías religiosas (Francia, Holanda, Austria), o las exigencias de los compromisos, adquiridos voluntariamente, con entres supranacionales (Finlandia, Italia).
Para ser los creadores de la realidad que deseamos para nosotros, nuestros conciudadanos, socios y sobre todo para nuestros sucesores, es imprescindible colocarse en una situación de poder real, que solo puede venir cuando nos responsabilizamos de lo que resulta de nuestras decisiones, mucho más si queremos pasar por líderes políticos o sociales.
La consecuencia de asumir que decisiones y resultados vienen impuestos por cuestiones completamente ajenas, e incluso absolutamente contrarias, a los compromisos adquiridos durante las campañas electorales, compromisos adquiridos voluntariamente para ganar el poder de forma democrática, es asumir que se deja al país y a los ciudadanos a merced de las circunstancias, porqué se está imposibilitado para hacer algo para superarlas, lo que resulta inadmisible en un dirigente, en Europa incluida España abundan hoy los ejemplos de líderes que no pasan de “presuntos”.
No quiero decir con ello que aquellos ante quienes tienen que rendir cuentas, esos presuntos líderes, los ciudadanos, estemos libres de culpa. La idea de asumir la responsabilidad por las consecuencias de nuestras acciones, en especial de nuestros voto, no es muy popular, actualmente es frecuente encontrar personas que se sienten más cómodas entregando su poder a otros al negarse a aceptar su responsabilidad.
Así pues necesitamos dirigentes responsables, los de hoy parecen no querer asumir ese papel, pero también necesitamos ejercer nuestra responsabilidad todos y cada uno de nosotros, y para ello no es suficiente con pedir a otros (incluidos partidos y sindicatos) que nos indiquen los caminos, sino tomar nuestras decisiones y actuar en consecuencia, asumiendo lo que de ellas se derive.
sábado, 21 de abril de 2012
CARTA ABIERTA A LOS VOTANTES DE RAJOY
En un estudio sociológico
llevado a cabo por la Universidad Rey Juan Carlos, los españoles, al margen de
los resultados de las elecciones propiciados por la Ley D’Hondt, se perciben
como mayoritariamente de izquierdas. La Constitución y las leyes progresistas
han ejercido una pedagogía sobre el pueblo español, que le ha colocado a la
cabeza del mundo. Por este motivo es preciso analizar el porqué de la mayoría
absoluta otorgada a un caudillaje salvador, precisamente, de signo abiertamente
contrario. La amalgama de ciudadanos que el 20 de noviembre de 2011, hizo que el
Partido Popular ganara las elecciones, es posible que no tomara conciencia de que
la mayoría absoluta en manos de Rajoy y los suyos, se convertiría en poder
absoluto de corte despótico, con merma sensible de la democracia y avalado por aseveraciones
inciertas. Para mejor comprender esta muestra social es preciso clasificar a su
electorado en tres colectivos: Los ideológicos,
de fidelidad y adhesión incondicionales. Son los franquistas cobijados todavía
bajo el manto del nacionalcatolicismo. La Iglesia, que habiendo perdido el
púlpito como medio de propaganda, se aferra a la enseñanza privada como baza
irrenunciable. El segundo grupo que apoya con pasión al caudillo Rajoy es el capital. La economía donde la derecha es
genuina. Es el sector que no cree en absoluto en el Estado del Bienestar, más
aún, preconizan que el Estado lejos de regular la vida económica en virtud de
la justicia, se reduzca a un mero personaje simbólico. Apoyan al Gobierno de
derechas con tintes nada disimulados de franquismo y nacionalcatolicismo, el
empresariado, la banca usurera, los mercados especuladores, los defraudadores
de Hacienda, así como los aprovechados de la economía sumergida. Y como tercer
colectivo tenemos que considerar aquella clase media que se siente de derechas
pero asumiendo como valores de la derecha, también, los logros conseguidos con
el Estado de Bienestar y los derechos sociales, que antes se consideraban
patrimonio exclusivo de la izquierda. Sin olvidar que una sociedad avanzada se
cimenta sobre una gran clase media, basando la felicidad como fruto conseguido
a través del derecho al trabajo y a la justicia social. Si el Gobierno salvador
que promete que con sus recortes que él llama reformas, sacará a España de la
crisis, miente o simplemente sigue al compás de Alemania; mostrando su
impotencia para hacer otra política, aunque la haya. Las políticas imperantes
hoy en el mundo no son alternativas de crecimiento y mucho menos de crear
empleo. El dinero no está para crear riqueza, sino para la especulación. La
salvación de España está en manos de los españoles. Un pacto de Estado
histórico donde el capital abandonara su vocación de explotar al hombre por el
hombre. Con un Gobierno que confiara más en España que en las instituciones
europeas, que están en manos de los especuladores, sería el camino más adecuado.
Las mentiras que hoy nos hacen creer, Rajoy y sus ministros, son las mismas
mentirás que estarán en vigor, cuando después de dos años, nos anuncien que los
impuestos lejos de bajar seguirán subiendo. Para entonces, el Estado del
Bienestar ya será historia en España, y la herencia envenenada de Zapatero
seguiría siendo la causante de todos los males que padecen los españoles. Si
los socialistas franceses llegan al poder, nada será igual para el eje
París-Berlín. Y el discurso de Angela Merkel, quizás, calle para siempre.
domingo, 15 de abril de 2012
LA PERSONA DEL REY ES INVIOLABLE
Nadie discute que la
Constitución Española de 1978 fue el resultado del consenso entre los
franquistas imperantes y los demócratas surgidos de la diáspora, el exilio y la
clandestinidad interior. Pero también es constatable que el pacto
constitucional consiguió, aunque no de forma explícita, colocar una mordaza
para callar para siempre el genocidio franquista. La indiscutible Santa Transición ha permitido, permite y permitirá que
el crimen cometido contra la República, con la aquiescencia de la Corona en la
persona de Don Juan de Borbón, sea una vergüenza nacional. La Guerra Civil
provocada por el golpe militar, que justificó y sigue justificando la
dictadura, y la no condena del franquismo por el Rey de España y el Partido Popular,
suponen una postura inmoral ante la Historia. Pero la mordaza alcanza a todas
las fuerzas políticas, con excepción de las izquierdas con vocación republicana
de forma explícita. Tantos las fuerzas nacionalistas, como las derechas
minoritarias se apuntan a la comparsa de la Transición, como punto de partida
(Ley de Punto Final tácita). Más hipócrita todavía exportando la experiencia
hacia el mundo entero, como fórmula modélica para la reconciliación entre los
pueblos. El cinismo lo mantienen detrás de su máscara amordazando toda
reivindicación de justicia y dignidad.
Pero el comportamiento del
Rey de España, delatado por un accidente sufrido en un safari en África,
imposible de ocular, deja una estela mal oliente de escándalo y desprecio al
pueblo. La persona del Rey de España es
inviolable y no está sujeto a responsabilidad. Sus actos estarán siempre
refrendados en la forma establecida en el artículo 64, careciendo de validez
sin dicho refrendo, salvo lo dispuesto en artículo 65.2. Consultados estos dos
artículos en la Constitución se refieren a los aspectos legales no a su
honestidad moral. El apartado dos del artículo 64 da por zanjado el asunto
determinando: De los actos del Rey serán
responsables las personas que lo refrendan.
Ahora el pueblo nos podemos
preguntar: ¿Quién es responsable de que el Rey no tenga recortes en su dotación
pecuniaria? ¿Quién es responsable de que el monarca en su asueto real pero
privado no dé ejemplo de austeridad? Por la reacción del Gobierno y
oficialmente el principal partido de la oposición, están demostrando que están
amordazados por los males mayores que la Transición evitó que sucedieron. ¿No
se dan cuenta que si no convocan al Congreso de los Diputados para que el
Gobierne dé una explicación, están permitiendo conductas de una monarquía
absolutista? Y sobre todo están dando argumentos morales, que no políticos,
para reclamar el advenimiento de la III República. La conducta del Jefe del
Estado tendría otras consecuencias si se tratara de un presidente que rinde cuentas
en las urnas o antes de llegar a ellas, como ha sucedido recientemente en
Alemania. Hoy por hoy, me siento más libre que nunca expresando mis negativas
opiniones del Rey, que lo es de todos los españoles. Si la clase política busca
y encuentra argucias y artimañas, para que el Rey salga airoso por la puerta
falsa del orden constitucional, habremos dado un paso muy importante para
homologar la monarquía constitucional, con las prácticas licenciosas de la
clase política.
La conducta, es decir los
actos observados últimamente por los miembros de la familia real, están dejando
la imagen de la institución bajo mínimos y supone una afrenta al pueblo. Si
estos malos ejemplos no se encauzan, cada cual a su medida y ante los
organismos adecuados, algo huele a podrido en la monarquía española.
sábado, 31 de marzo de 2012
MIS SUEÑOS PREFERIDOS
Basílica de San Pedro. Pedro Taracena
Anoche soñé que:
El Papa Benedicto XVI había enviado
una carta secreta escrita en latín a los obispos de todo el orbe católico. Un
mensaje cifrado guardado en los archivos vaticanos cuyo contenido había encontrado
cuando era cardenal prefecto del Santo Oficio. Pero indescifrable para toda
persona ajena al Papa y a los obispos destinatarios. El entonces cardenal
Ratzinger descubrió que esta carta había sido divulgada a todos los obispos titulares
de sede catedralicia, por sus predecesores, desde Pío XII a Juan Pablo II. No
obstante, el contenido del mensaje papal jamás fue conocido por la cristiandad.
El Papa correspondiente a cada época había comprometido a todos los obispos a
sellar el secreto bajo el sigilo sacramental. Los papas habían logrado el
primero de sus propósitos, mantener el secreto. Sin embrago, el otro secreto
correspondía a obrar en consecuencia según el contenido del texto papal, y no
había constancia de que se hubiera ejecutado. Todos los pontífices habían
enviado la carta interpretando los signos de los tiempos, con el mismo
magisterio auténtico que otorgan las encíclicas. Un motu proprio no dogmático. Benedicto XVI una vez elevado al solio pontificio,
tuvo acceso a las cifras romanas y a una frase en hebreo que hacían
comprensible el contenido de aquella epístola. Una vez descubierto el mensaje
en primera persona del plural mayestático, el vicario actual adentró en el privilegio papal, pero
también participó de su angustia y ansiedad. Pero después de una reflexión in
extremis decidió epatar y emular a sus predecesores de feliz memoria. El correo
papal salió de la romana sede apostólica por el conducto más sigiloso, previsto
por la seguridad y diplomacia vaticanas para casos de extrema gravedad. A la
memoria del anciano Obispo de Roma acudieron los eventos contemporáneos a cada
uno de los papas, autores de la misiva secreta. Pío XII y su implicación en el nazismo. Por activa o por pasiva. Por
acción u omisión. Juan XXIII y su iniciativa de convocar un concilio ecuménico
para que llegase a la Iglesia el aggiornamento.
Pablo VI que en su discurso en la sede de Naciones Unidas denunció la guerra de
Vietnam y abogó en favor de la paz. Y
promulgó la encíclica Populorum Progressio, sobre el desarrollo de los pueblos.
Columnata de Bernini. Pedro Taracena
A la muerte de Pablo VI el cónclave cardenalicio eligió al cardenal Albino
Luciani; siendo coronado con la tiara papal, bajo los nombres de Juan Pablo I.
Su pontificado se mantuvo durante 33 días. A pesar de su brevedad, Benedicto
XVI pudo comprobar una vez aposentado en la silla de Pedro que el papa Luciani había
tenido el tiempo suficiente como para enviar su carta a los pastores de la
Iglesia. Después del cónclave prescriptivo fue elegido para ocupar la sede
vacante, el cardenal Karol Wojtyla, siguiendo la dinastía de su predecesor,
bajo los nombres de Juan Pablo II. Este papa de origen polaco venía del mundo comunista.
Y cerrando el cortejo de sus predecesores, el papa Ratzinger era alemán y el más
ortodoxo que todos ellos. Durante sus pontificados ocurrieron numerosos eventos
y no pocos hitos en la historia de la humanidad. Desde la aparente conversión
del emperador Constantino, la Iglesia ha sido una potencia proselitista, económica,
militar, política y también apostólica. Es evidente que ha estado inmersa en
las intrigas, conflictos y guerras mundiales. Los sucesores de Pedro, en su
privacidad tomaron conciencia de la gran traición que habían hecho al apostolado legado por Jesús, el hijo del
carpintero, y sintieron pánico y desolación en su amarga soledad. Pío XII, fue
cómplice del holocausto. Juan XXIII, cuando convocó el concilio, auténtico acto
de contrición ente el mundo actual, fue contrariado por muchos obispos,
arzobispos y cardenales que trataron de boicotear la iniciativa del papa bueno. Su vocación ecuménica fue
contestada por los más tradicionales. Pablo VI tuvo conflictos diplomáticos con
la dictadura de Franco; un régimen confesional donde la Iglesia implantó el
nacionalcatolicismo. Abogó por los derechos humanos y el desarrollo de los
pueblos. Sobre el breve pontificado de Juan Pablo I se cierna toda clase de sospechas de
asesinato, fundadas en el secretismo y ocultismo de la curia romana. Tampoco se
libró de la soledad y la angustia papales Juan Pablo II que llegó al trono de
San Pedro procedente del bloque comunista, después de haber pasado en su
juventud por las filas del ineludible nazismo. Hizo todo lo posible para que la
Iglesia anclara la barca del pescador; volviendo
a las épocas anteriores al Vaticano II. Se alineó con las fuerzas políticas
mundiales más conservadoras; potenciando
agrupaciones dentro de la Iglesia ultra ortodoxas. Como el Opus Dei, el
movimiento del Camino Neocatecumenal y los Legionarios de Cristo Rey. Y por
último Benedicto XVI, es el pontífice más genuino de entre sus predecesores. Se
acerca al empaque y aislamiento de Pío XII. Sobre todo su objetivo ha sido el
volver a las formas clásicas anteriores a todo aggiornamento. Conservar el depósito de la fe y las costumbres
morales intactas y ajenas al mundo actual. Enemigo declarado de la teología de la liberación. Defensor del
uso del latín como lengua universal de la Iglesia. La dicotomía filosófica y
teológica sufrida por los pontífices, en su actitud personal y colegial, ha
creado sin duda, una contradicción con la verdadera doctrina emanada
directamente de las palabras de Cristo, y la conciliación con su alter ego ha sido insostenible. Aquella
agrupación de pescadores sencillos, ignorantes y tímidos, contemplados veinte
siglos después, es normal que aterrorice a los herederos de los apóstoles. Es
decir, la tradición de la Iglesia, que siempre la escribió con mayúscula y la antepuso
el prefijo de santa. Es humano comprender que los papas, sensatos testigos que
la Santa Tradición asuman que les ha llevado a una actitud fatua, engreída y
altanera. En cuya cárcel están prisioneros frente al devenir de la historia. El
contenido de la carta papal no era ajeno a este conflicto escandaloso del cual
la Historia les pide cuentas. Dad al
césar lo que es del césar y a Dios lo que es de Dios. Al césar han
complacido en exceso y al pueblo le han ignorado. Y con el pueblo han olvidado
al mismo Dios. El papado cobijado en su plural mayestático ha lanzado un grito
de libertad y de honestidad, silenciado por la diplomacia vaticana y la real
politik. Pero los prelados también han ahogado la verdad en el sigilo
sacramental. Aunque mi sueño hubiera sido eterno, jamás hubiera descubierto la
confesión de los papas a sus obispos…
Ricardo Bellver
Anoche soñé que:
La humanidad había perdido
la idea de la religión. Toda idea o pensamiento que no tuviera cabida en la
razón, era descartada. La historia del conocimiento inauguraba la era del
razonamiento. Producto de la razón como patrimonio humano no especulativo de
hipótesis irracionales. Las consecuencias de este replanteamiento del mundo
real, abarcaba otros campos, afectados por el imperio de las deidades,
concebidas y creadas por la mente del hombre sin validación racional. La moral
y la ética como definidoras del mal y del bien. Cuya influencia sobre los
hombres era impuesta mediante la hipótesis de la existencia divina, cuya
voluntad era gestionada por la clase sacerdotal. La idea de un dios y como
consecuencia de la religión, tan sólo se conocía a través de una presunta revelación de los dioses a un
pueblo elegido o una clase profética y levítica. Toda esta teología, ciencia
que trata de Dios, pertenecía a una concepción humana, al margen del uso de la
razón. Con ciega aceptación. Sin analizar los motivos de porqué el hombre ha
tendido hacia la trascendencia que supera su percepción más próxima y
sensitiva, ahora lo que cabía analizar era las consecuencias de esta ruptura
con lo antihumano, lo sobrenatural, lo irracional.
Únicamente a través de la
razón el hombre obtenía respuesta a sus interrogantes que la vida le plantea. A
partir de este principio ausente de prejuicios, la realidad fluye con los
mismos nombres pero con otros contenidos. Las acciones del ser humano en
libertad que antes eran negativas ahora pasan al signo contrario. Innumerables
ejemplos: En el orden de la realización sexual, había virtud donde antes se
contemplaba el vicio. La autosatisfacción es libre y la relación sexual ajena
al amor y la procreación depende del acuerdo entre iguales. La razón no
establece normas que no haya asumido antes, y rechaza las que repugnan a la
propia naturaleza humana. La pederastia, la violación, el proxenetismo, el estupro,
el incesto y todo ello sin necesidad del mandato divino concebido por la mente
del hombre.
Cuando el comportamiento
humano insertado en cualquier cultura utiliza la lógica, el haz el bien y evita el mal, es expresión de su razón. No
matarás, no maltratarás, no molestarás, son mandatos conforme a la razón. Y de igual modo en el terreno de la propiedad
privada y el bien común. Son premisas de una convivencia basada en el
razonamiento como base de la justicia, la libertad y la solidaridad. Sin
religión y sin ningún dios que rendirle cuentas, la convivencia es más fácil de
comprender. Las normas se entienden y su cumplimiento es más meritorio. Vivir
sin religión es romper con lo incomprensible, renunciar al misterio, practicar
el libre albedrío. Desamordazar a la razón. Ejercer de librepensadores. Encontrar
la verdad detrás del conocimiento sin prejuicios. Todo ello supone renunciar a la verdad
absoluta en virtud de las verdades compartidas por todos. Así como las dudas,
los errores y los aciertos. El uso de la razón nos hace estar más cercanos a la
realidad. Razonar y desmitificar lo absoluto, la perfección, lo infinito, lo
sobrenatural. Aceptando los términos finitos de nuestra condición humana.
Qué hacer con los símbolos
de la religión y sus huellas. Sin necesidad de hacer una gran abstracción,
deben quedar como las pinturas rupestres, las pirámides de Egipto o el Partenón
de Atenas. Que ahora solo influyen en nuestra admiración de cómo utilizaron la
razón para avanzar en el conocimiento humano. Y las huellas han de desaparecer
de la organización de la polis, de la política. De la convivencia, la libertad,
la igualdad y la solidaridad. Y gobernar como si Dios no existiera. A propósito
de esta reflexión me entregué al análisis de una tras otra de las normas que
los hombres se han dotado por haber intervenido una divinidad en el mundo. Más
exactamente la clase sacerdotal que se arrogó la interlocución e interpretación
de la revelación divina. Y sobre todo el maridaje con el poder temporal. El
recuento de las interminables leyes contaminadas con preceptos del más allá,
así como la infinidad de guerras religiosas acaecidas, me hizo despertar de
aquel profundo sueño.
LAS SIETE TOMAS DE MIGUEL ÁNGEL EN EL ÁNGEL CAÍDO
Víctor Ochoa
Arquitecto
Anoche soñé que:
Era un emprendedor moderno,
de los concebidos en la mente de Rajoy y en las leyes de la derecha. Un
creativo que ilusionando con sus proyectos a los bancos le habría de conceder
la ayuda necesaria para cumplir sus sueños. Ilusiones que otros muchos vieron
cumplidas antaño y que la crisis se llevó por delante. Ilusiones que quieren
abordar después de la carrera y el máster correspondiente. Un día abandoné mis lunes al sol y me encaminé a la oficina
de emprendedores. Allí iba a conocer de primera mano los cómos para abordar mi futuro con ahínco, tal y como me había
prometido Rajoy. Pero antes de emprender mi particular aventura, me hice
invisible y me coloqué al otro lado del mostrador, ventana única, para crear
empresas. Me habían dicho que era cosa de 24 horas o 48 a lo sumo. Allí
camuflado pude escuchar sin ser visto al primero de los candidatos:
Vengo de cerrar un bar donde
llegamos a trabajar toda la familia y dos empleados más. Dábamos de comer a los
de la construcción y con esto de la crisis hemos tenido que cerrar. Y con la
indemnización que hemos tenido que librar a los dos asalariados, nos hemos
quedado en la ruina. Cotizamos muy poco como autónomos y ahora cobramos lo
mínimo. Pero soy un profesional de la hostelería y es mi deseo volver a poner
un negocio. Eso sí sin empleados. El funcionario de la oficina de
emprendedores, le entregó un formulario para que cuantificara en euros su
proyecto. Después sería el banco quien le constataría si era digno de crédito y
si todos sus riesgos estaban cubiertos.
La siguiente fue una chica
joven que deseaba poner una academia de Economía Contable para formar a
profesionales de la gestión. Era licenciada en Ciencias Económicas y Derecho.
El máster lo había hecho en Oxford y tenía la titulación para impartir clases
en ingles, sobre todo en materias relacionadas con la economía el derecho y la
bolsa del comercio. El funcionario animó mucho a esta joven porque su
currículum iba en línea con la excelencia; pregonada en su comunidad autónoma.
El proyecto estaba cuantificado y sólo necesitaría el aval para que el banco correspondiente hiciera realidad sus
sueños. Aunque es probable que necesitara un aval de alguien solvente,
Un joven situado en la cola
en tercer lugar expuso su plan. Venía de haber creado una pequeña empresa al
servicio de la construcción de casas; había desertado de sus estudios
secundarios. Ahora deseaba emprender otro camino también de autónomo. Pero no
tenía formación y demandaba al funcionario cursos para trabajar en el sector de
las energías renovables. Las ayudas a la formación profesional fuera de los
programas reglados por Educación, no se contemplaban en esta oficina, y el
funcionario le remitió a matricularse en un centro público de formación
profesional. Apenas cotizó como autónomo y ahora no cobraba ayuda alguna. Con
el formulario cumplimentado no sabía qué hacer. Necesita comer ahora.
Como nadie me veía, yo sí
podía escuchar cerca de ellos sus lamentos y decepciones. Seguidamente situados
en la fila de los futuros emprendedores, estaban dos hombres de mediana edad.
Exponían al responsable de la ventanilla ministerial que venían de cerrar su
empresa porque la administración no le pagaba las facturas producida por
trabajos realizados y servicios prestados. Ahora les habían prometido que le
liquidarían la mayor parte de la deuda y estaban dispuestos a crear otra
empresa. No obstante, el funcionario se adelantó a informarles que debían
esperar a tener el dinero y entonces, si eran solventes y presentaban un
proyecto atractivo, el banco les ayudaría a emprender una iniciativa pero sin
riesgos.
Harto de escuchar a los
emprendedores de Rajoy, me decidí hacerme visible y tomar el número para
solicitar una ayuda en la oficina de emprendedores… Me apresuré a tomar el 501, cuando el turno
marcaba que estaban atendiendo al número 100. No me pudieron atender porque en
ese preciso momento me había despertado.
Pedro Taracena Gil
Anoche soñé que:
Era periodista y
entrevistaba al Rey de España en el palacio de Oriente. Fue una conversación
distendida recorriendo las estancias abocadas a la calle Bailén. Así le propuse
la primera cuestión:
Periodista.- Señor, qué
valoración otorga S. M. a los reinados de la Casa de Borbón en España, sobre
todo durante los siglos XIX y XX.
Rey.- Hombre, si tenemos en
cuenta los avatares de las cortes del resto de Europa, puedo decir que mis
predecesores han sido monarcas, digamos que al uso.
Periodista.- ¿Podéis acercaos
más a una apreciación más cercana y personal?
Rey.- Vamos, que me moje me
estás diciendo.
Periodista.- Sí, por favor.
Rey.- Pues desempeñaron su
reinado con más o menos absolutismo, dando paso a gobiernos más o menos liberales. No puedo
negar a la Historia el hecho de que fuera el rey Fernando VII, quien se cargara
a La Pepa. Aunque ahora sea yo quien tenga que rendirle homenaje.
Periodista.- Con la venia yo
apostillo que Fernando VII no supo digerir la doctrina de La Pepa, pero que la
reina Isabel II, sí se inclinó por gobiernos liberales; constatando que la democracia de la
época se encontraba agredida por los caciques y la Iglesia. Que siempre servían
al poder en contra del pueblo.
Periodista.- Majestad, una
vez situados históricamente en el reinado de Alfonso XIII, no le pido que
juzgue pero sí que analice la Dictadura del General Primo de Ribera.
Rey.- Mi abuelo, el rey
Alfonso XIII, hizo lo que creyó más oportuno, no fue una solución democrática,
pero la monarquía estaba ya muy deteriorada… Comprendo lo que hizo porque yo
pasé momentos difíciles la noche del 23 de febrero de 1981.
Periodista.- ¿Usted cree que
fue junto con las elecciones municipales del 31, los prolegómenos de la II República?
Rey.- Sin duda…
Periodista.- La Casa de
Bourbon o de Borbón regresa a Francia destronada. Más tarde sería vuestro
padre, Don Juan de Borbón, el cabeza visible de la dinastía monárquica española.
Rey.- Así fue…
Periodista.- En España se proclama
el advenimiento del régimen republicano con una constitución sancionada el 9 de
diciembre de 1931. En 1936 el general Franco en connivencia con el ejército, la
burguesía, el capital, los caciques y la Iglesia dan un golpe de mano y derriban
la joven República. Se provoca la Guerra Civil y se justifica con una
dictadura.
Rey.- Tiempos dificilísimos
para mi padre, el Conde de Barcelona…
Periodista.- Efectivamente,
a Don Juan no le gustaron los planes del dictador. Franco planifica instaurar, que no restaurar, la institución
monárquica, no en su heredero legítimo, sino que planifica que sean las sienes
de V.M. quienes se ciñan la Corona de España.
Rey.- Dicho sin tanta pompa
y boato, sí, fue así. Yo me encontraba entre la espada y la pared, pero creo
haber tenido las ideas claras para escorarme hacia España, terreno ajeno a la
familia real y al general.
Periodista.- En 1977 Don
Juan abdica de sus derechos dinásticos a favor del V.M. Y al año siguiente se
convierte en el Rey de España, no por la designación de Franco, sino por la Constitución
Española de 1978.
Rey.- Las Cortes del régimen
anterior me otorgaron el nombramiento de Rey de España, pero fue la monarquía
parlamentaria quien legitimó el proceso.
Periodista.- No son pocos
los temas tabú que quedaron en el camino. Me refiero a que, efectivamente, el
primer interesado en que Las Cortes legitimaran con premura su nombramiento,
debía ser V.M. Porque de haber tardado, el régimen que estaba pendiente de
rescatar del golpe militar de Franco, era la República…
Rey.- Sinceramente, los
intereses creados por los que mantuvieron la dictadura, no lo hubieran
permitido.
Periodista.- Pero ahora, año
2012, qué inconveniente existe para el Rey de Rey España, no condene la dictadura franquista y
el franquismo. Aún más, no reconozca el valor legítimo de la II República;
poniéndola en el calendario de la Historia.
Rey.- Como ciudadano español
es justo y necesario. Pero…
Periodista.- Sí, Majestad…
Rey.- Como Rey debo ser el
árbitro equidistante de todas las sensibilidades.
Periodista.- ¿Podría avanzar
algún detalle de esa equidistancia?
Rey.- Pues… mientras
aquellos que tuvieron arte y parte en la dictadura e hicieron la transición
aunque consensuada con los demócratas, no condenen el régimen anterior, el Rey
no puede significarse…
Periodista.- Como ciudadano
lo puedo comprender pero no lo comparto. Con todos mis respetos, esa
equidistancia, homologa al Rey de España con una de las partes, es decir, con
el Partido Popular. Furibundo partidario del franquismo, anclando sus raíces
más si cabe, en los orígenes de su fundador. Manuel Fraga.
Rey.- Es posible que el rey
Felipe VI pueda hacerlo…
Periodista.- Una última cuestión.
Qué supone más coherencia política para el rey Juan Carlos I: 1º Reconocer la legitimidad
de la II Repúblico. 2º Condenar la dictadura del general Franco, y 3º Denunciar
la existencia del post-franquismo. Teniendo en cuanta que ninguno de los tres
aspectos merman un ápice su legitimidad como Rey de España
Rey.- La historia juzgará la
equidistaría y la coherencia…
Periodista.- Señor. Muchas
gracias. A todo esto, a quién pertenece la estatua ecuestre del centro de la plaza
de Oriente…
Rey.- A Felipe IV.
El despertar a un domingo
primaveral me hizo abandonar la impostura de periodista real…
Pedro Taracena Gil
Anoche soñé que:
Esperanza Aguirre era una gran
señora llena de virtudes, mater et magistra
de todos los matritenses. Esta noble
y buena dama, había convertido la Puerta del Sol en un ágora, donde todas las
tardes celebrara el tea party con los
sindicalistas, miembros del movimiento 15-M y dependientes de la región. Allí
derrochaba amor y simpatía con todos. Su abolengo y prosopopeya dejaba atónitos
a propios y extraños. Era una mujer de verbo fluido, dulce, llano, educado y culto. Trataba con delicadeza y
respeto a todos aquellos que podían concurrir en discrepancia con sus
centradas, sabias y justas ideas. Era aclamada como lideresa indiscutible por
todos los que nos acercábamos cada tarde a los aledaños de palacio. Ella se
sentía segura ante las amenazas de que interrumpieran el sosiego de su encuentro
con el pueblo, un aquelarre de carcamales
resentidos, y fueran a ocupar su mansión, cual Palacio de Invierno. Se
presentaba como la mujer más liberal del mundo. Encarnación de la Mariana
Pineda del siglo XXI. Todo un hombre de estado en femenino. Asidua a los cortes
de cinta, hábil a la hora de colocar ladrillos, a modo de primeras piedras. La
genta le aclamaba por sus logros conseguidos: Procuraba una educación siempre
en busca de la excelencia. Integración de ambos sexos reflejo de la sociedad
real y democrática. La infancia era los príncipes de su virreinato, conciliando
a las familias. Los mejores hospitales, el mejor transporte y la inigualable
asistencia a la dependencia del que no puede valerse por sí mismo. Y todos ello
era conseguido a través de la iniciativa pública, pulcramente gestionada a
través de su inquebrantable vocación hacia el sector que es de todos, el sector
público. En mi sueño, la excelsa señora y aristocrática presidenta, estaba
defendiendo como es habitual en ella, una causa justa. Alguien había osado amenazar
a los sindicatos con filmar los atropellos cometidos por los piquetes
informativos y colgarlos en la Red, para después obrar en consecuencia. Pero lo
que más le irritaba a la exquisita y augusta condesa, era que alguien augurara
que los sindicatos también caerían como
el muro de Berlín.
De repente, una carga policial
irrumpió en la Puerta del Sol y despertándome, me hizo saber que ya había
amanecido.
viernes, 30 de marzo de 2012
LA HUELGA DEL 29 M. OTRA PERSPECTIVA
Por Isidoro Gracia Plaza
Exdiputado
En La Rebelión de las Masas sostenía Ortega y Gasset
que el hombre masa solo se esfuerza ante una necesidad extrema y que es ingrato
e insolidario por su propia naturaleza. También constataba en sus artículos que
todos los gobiernos eran dependientes en grado sumo de sus opiniones públicas,
incluso los autoritarios, aunque mucho más los democráticos. El devenir
histórico europeo vino a darle la razón de forma dramática pocos años después,
y ha seguido dándosela en los últimos tiempos.
Por ello conviene recordar, que pese a los muchos y
poco loables esfuerzos de todos los gobiernos europeos, por presentar una
discutible realidad que, según ellos, hace inevitables las medidas de expolio y
explotación de sus ciudadanos, y la práctica sin límites, por los portavoces y
medios de comunicación afines a los especuladores, de convertir, por el método
de la repetición, en verdad aceptada, mentiras y falsedades respecto a los
Sindicatos, en todos los países han sido víctimas, hasta ahora, estas
organizaciones que han canalizado de forma mayoritaria el descontento
ciudadano.
El discurso del actual gobierno español, de rendición
a las circunstancias y a la herencia recibida, en buena parte inventada, a
pesar del desparpajo y el nivel de desvergüenza utilizado en defensa de sus
argumentos, está llevando de forma acelerada a la ciudadanía a un estado de
ánimo de miedo al presente y temor al futuro, cada vez más
difíciles de canalizar por procedimientos “civilizados”. Es por ello que se
explica la masiva, y en general pacífica, participación sobre todo en las
manifestaciones del 29 de marzo de 2012.
Así que harían bien las autoridades españolas, y el
resto de las europeas, primero, en agradecer a los sindicatos sus muy moderadas
reacciones y, segundo, en hacer más caso a las opiniones por ellos canalizadas
de los que aún son ciudadanos conscientes, antes de que esos ciudadanos se
conviertan en masa incontrolable. Cuando al verse desposeídos de lo que
consideraban derechos consolidados, salgan a la superficie la ingratitud e insolidaridad
hacia las organizaciones que les ayudaron a conseguir el estado de bienestar,
será difícil canalizar de forma pacífica y democrática, los esfuerzos que el
hombre masa, en muchos casos verdaderamente en situación de necesidad extrema,
estará dispuesto a realizar. En especial si los solo aparentemente viejos y
solo aparentemente fantasmas, de los nacionalismos y demás “ismos” radicales
son los que toman las cabeceras de los movimientos sociales.
Marzo de 2012
miércoles, 28 de marzo de 2012
“ROMA NO PAGA TRAIDORES”
Los tres emisarios,
Ditalkón, Áudax y Minuros, se convirtieron en sicarios, traicionando a Viriato
y una vez ejecutado el crimen, exigieron al cónsul Cepión el dinero pactado.
Respondiendo que: “Roma no pagaba traidores”. En la actualidad hay quienes
mantienen la posición de que hoy en España, el poder no paga traidores. Es
posible que ahora la traición se page
en base al tráfico de influencias. Fomentando
estómagos agradecidos o poniendo precio a
la adhesión incondicional y la adulación al poderoso. No solamente al poder
político sino también al poder del capital y al poder empresarial. Situándonos en
el terreno laboral, hoy estamos ante la convocatoria por parte de los
sindicatos de una huelga general. Derecho fundamental
recogido en la Constitución. La población laboral se divide en empresarios,
autónomos y trabajadores por cuenta ajena.
Ante una huelga general, la reacción de la
derecha y los empresarios por su propia naturaleza tienden a descalificarla,
denominándola peyorativamente como huelga
política.
Una vez convocada, el
Gobierno, sobre todo si es de derechas como sucede en la actualidad, tratará de
reventar la huelga en la definición de los servicios
mínimos; apelando a la protección del derecho de aquellos que quieran ejercer
el derecho al trabajo. En este caso el Gobierno hace lo imposible, no para
proteger tal derecho, sino para que el
empresario salga lo menos perjudicado y los sindicatos mermados en su
credibilidad. Los empresarios, por su parte, tejen una serie de artimañas para
reventar la huelga presionando y chantajeando a los trabajadores, con argucias
para minimizar los efectos del derecho de huelga. Recuperando ese día en sábado
o aumentando las horas de trabajo a lo largo de los días siguientes. Permutando
la jornada de huelga por un día de vacaciones. En el caso de jefes o cuadros de
la compañía, se les argumenta que son empresa y no pueden hacer huelga. En
otras situaciones más esperpénticas todavía, los trabajadores más leales han pernoctado el día anterior en
las instalaciones de la empresa, para evitar la violencia de los piquetes informativos. Éstos son
demonizados por ser violentos e impedir que quien lo desee pueda acudir al
trabajo libremente. La falacia está servida. La perversión del empresario la
ejerce con guante blanco, sin dejar huella. Aunque la huelga es una herramienta
extrema, que la Constitución pone en
manos de las trabajadoras y trabajadores, éstos no están en igualdad de
condiciones en relación con sus detractores y adversarios: el Gobierno y los
empresarios. El ejercicio de huelga a no pocos trabajadores les cuesta caro, no
solamente porque les descuenten la jornada, sino porque queda un estigma en su
expediente para ser ejecutado en épocas más propicias, cuando no se pueda
asociar el castigo-venganza con la fecha de la huelga.
A nivel personal, después de
trabajar 45 años, es la primera vez que puedo ejercer con libertad mi derecho a la huelga, como
estudiante en la universidad pública, sin miedo a represalias.
Porque es curioso que la universidad
siendo de titularidad pública y todos
sus miembros docentes, trabajadores por cuenta ajena, decidan ir a clase; dejando en libertad
a los alumnos para hacer o no hacer la huelga. Me he expresado mal porque lejos
de ser una curiosidad, es una connotación colaboracionista y cómplice con el
Gobierno para reventar en lo posible la huelga. La sombra de la traición a la clase trabajadora es
patente, porque en este caso las diferencias con la empresa privada son
manifiestas, y sin embargo los profesores están homologados con los intereses
del PP y la patronal. Dependientes del Gobierno en este caso de derechas. Una
vez situados en la jornada de huelga general, igual que a los piquetes se les
trata de descalificar por ir en contra de la libertad del ciudadano para ir al
trabajo, surge el perfil del esquirol. Ambos pueden tener su aspecto atenuante.
El piquete puede extralimitarse o no en la información. Y el esquirol puede
actuar bajo una coacción insoportable o adherirse si pertenece a un sindicato amarillo. Porque no todos los
trabajadores tienen madera de líder o de mártir. Aunque el derecho de huelga
costó sangre a lo largo de la historia de la humanidad. Pero abundado en la
figura del traidor o del esquirol, hay una infinidad de variantes, aquí adelanto
algunas de ellas:
Los bien pagados, los
estómagos agradecidos, los aduladores ideológicos al margen del dinero, y los
que siendo trabajadores por cuenta ajena hacen suya la causa del patrón.
Podemos determinar en estos
días previos a la huelga general, quiénes se han convertido en profesionales
bien remunerados por aquellos que ostentan el poder económico, empresarial o
mediático. Dicho de otro modo, quiénes en un momento de su vida profesional, les
pueden responder ante sus reivindicaciones por los servicios prestados en
contra de sus propios compañeros, que: “Roma no paga a traidores”. Este
colectivo lo forman todos los trabajadores por cuenta ajena en los medios de
comunicación. Basta con ver la televisión en todos sus programas de tertulias,
analistas y entrevistas. En la prensa escrita con más regodeo si cabe, a través
de auténticos francotiradores de los dardos ideológicos contrarios a los
trabajadores, teóricamente sus compañeros. Ante la huelga tres bloques están
enfrentados a los sindicatos y los trabajadores: En primer lugar las fuerzas
políticas de derechas, todas, incluyendo nacionalistas catalanes, vascos y
demás formaciones periféricas. El Gobierno y todas las Comunidades Autónomas
del Partido Popular. En segundo plano pero en estrecha confabulación con el
Partido Popular, la patronal en todos sus estratos. Y en tercer lugar, los
medios, aunque es la primera y más eficaz de las armas. Están incondicionalmente
al servicio del Gobierno para desprestigiar la huelga general. Apoyando y ofreciendo
cobertura logística de los medios de comunicación privados y públicos a la
estrategia de la derecha y la patronal. Todos. Con Público se fue la única
prensa independiente y libre que había en España. Es fácil sentir vergüenza
ajena al contemplar cómo la entrevistadora o el comentarista político de turno,
torpedean a los sindicalistas, con
preguntas que están en el guión que sus jefes han puesto en sus manos.
Estos trabajadores por
cuenta ajena están alineados con el pensamiento único, a sabiendas que ellos
son los afectados y perjudicados por la reforma laboral, como trabajadores que
son.
Traidores a su conciencia de
clase o solo esquiroles el día de la huelga. Quizás cobardes bien pagados, que
tampoco tiene vocación de héroes. Pero hay profesiones que no pueden servir a
dos señores. La prostitución de los medios de comunicación sobrepasa la
telebasura y al gran hermano. Cuando el poder se niegue a pagar a los
traidores, quizás, sea demasiado tarde. Mientras no se tomen medidas para crear
el primer puesto de trabajo neto, algo huele a podrido en el Reino de España.
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